lunes, 13 de abril de 2026

REFLEXIÓN


 

 

Sabemos que, juntos, podemos acabar con la pena de muerte en cualquier parte. (CHINA EL MÁXIMO EJECUTOR)

https://www.amnesty.org/es/what-we-do/death-penalty/ 



Análisis: tras el fracasado intento de lograr un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán, la gran pregunta es qué pasa ahora

https://www.bbc.com/mundo/articles/cgld54nww6ko 



#SOSCuba - "No son tumbas, son escombros": Abandono de restos humanos en el Cementerio de Colón, denuncia Camila Acosta

https://www.cibercuba.com/noticias/2026-04-13-u1-e209395-s27061-nid325750-son-tumbas-son-escombros-abandono-restos-humanos 

https://x.com/Ideas_Libertad_/status/2043469534204404057?s=20

ESTA NOTICIA ES DE HACE CINCO AÑOS

https://www.youtube.com/watch?v=MDK4czB4Ycc

PROVERBIO CHINO

 


domingo, 12 de abril de 2026

Del libro: INTROSPECTIVAS DEL CADÁVER (Amazon)


https://www.amazon.es/gp/product/B08KQDYQ3T/ref=ppx_od_dt_b_asin_title_s00?ie=UTF8&psc=1 

 

En pleno rendimiento

hago examen de conciencia

a la ciudad enmascarada

dopada en escombros y sin límites.

Luego trituro mi cerebro

 

  

 

La avenida se masturba con su máscara

Está tocando fondo

tan hondo

que se desintegra la moral

del desperdigado tesoro urbano

 


 

Mientras la metrópoli se subordina

a la acción de la epidemia

comienzo a andar sobre la hierba

que rodea mi losa.

Algo me dice que debo alistar otra maleta


     




14 Y MEDIO - NOTICIAS DE CUBA

 

 

Boletín Semanal

10 de abril de 2026

A pesar del anuncio oficial de Fincimex sobre la entrega de remesas en dólares en efectivo a través de las sucursales de Cadeca, la acogida ha sido por ahora nula. La falta de transparencia, las altas comisiones y la habitual ineficiencia del Estado hacen que los cubanos sigan prefiriendo evitar las colas estatales y el control de Gaesa para optar por vías alternativas que garantizan la entrega directa y evitan la burocracia de un sistema financiero oficial al borde del colapso.

Pese a la prohibición estatal y los rigurosos controles aduaneros, el servicio satelital Starlink se expande de forma clandestina por las azoteas de Cuba como una herramienta de supervivencia frente al colapso de Etecsa y la crisis energética. Mediante el contrabando de equipos camuflados, el uso de cuentas activadas en el extranjero y sistemas de energía independientes, algunos han logrado burlar el monopolio estatal para acceder a una conexión estable, indispensable para el teletrabajo. Su costo es, sin embargo, prohibitivo, alcanzando hasta los 1.800 dólares en el mercado negro.

La española Vima Foods prevé facturar 250 millones de dólares en 2026 y duplicar la cifra para 2030 mediante su expansión hacia Europa y África. La cadena, fuertemente vinculada a Gaesa, mantiene su pilar fundamental en Cuba, donde obtiene casi la mitad de sus ingresos a pesar de la crisis. La firma está sujeta, pese a su éxito, a fuertes críticas en la Isla por la baja calidad de sus productos, sus precios elevados en el mercado dolarizado y un origen empresarial opaco que se remonta al Período Especial bajo el amparo de la élite política.

El régimen cubano comenzó este 3 de abril a sacar de prisión a algunos de los reclusos incluidos en el anuncio oficial de excarcelación de 2.010 personas. Pero, lejos de la imagen de apertura que intenta vender La Habana, los primeros datos verificados apuntan en otra dirección: los beneficiados no son presos políticos, sino reclusos comunes, en una operación que parece orientada a aliviar el hacinamiento y reducir costos penitenciarios sin tocar el corazón de la represión. Varias organizaciones cubanas e internacionales han denunciado la situación.

El hasta ahora monopolio Acopio deberá acostumbrarse a competir con los privados, que tendrán derecho, de acuerdo con la última legislación, a comercializar de manera mayorista y mayorista en el país. El Gobierno ha publicado dos normas que cambian el sistema de venta para los productores, que podrán también romper el contrato si la entidad con quien lo hicieron carece de capacidad para pagar. También podrán exportar a través de las empresas habilitadas para hacerlo, con una excepción: el Estado se reserva los rubros más lucrativos, como el tabaco, el café, el carbón o el cacao.

Yoani Sánchez recorre la capital de “los nombres perdidos” en Crónicas de La Habana. “Todavía hay mucha gente en esta ciudad que llama Ten Cent a la tienda de Galiano y le dice Sears al reconvertido en Palacio de Computación, casi siempre vacío y oscuro. Ya casi no queda nadie en La Habana que le diga Plaza Cívica a la Plaza de la Revolución o Edificio Radiocentro CMQ al complejo donde está el cine Yara. Los que usaban esos nombres se exiliaron o murieron. Pero de vez en cuando me topo con alguien que me explica una dirección precisando que ‘hay que doblar a la derecha en el edificio del Diario La Marina’ o ‘seguir recto después de pasar Lámparas Quesada’. El mapa de lo perdido sigue vigente en nuestra memoria”.

FOTO DE LA SEMANA. Los restos del ISDi en La Habana, cantera ilegal de material de construcción, por Juan Diego Rodríguez.

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Del Rincón del Tíbet

 


sábado, 11 de abril de 2026

La Náusea - LAS NOCHES VENCIDAS (LIBRO LISTO PARA DESCARGA)

https://lanausea.art/2026/04/03/las-noches-vencidas/#like-6524 




#SOSCuba - Represión y resistencia ciudadana en el corazón de la crisis cubana

La comunidad internacional no puede seguir interpretando la situación de Cuba a través de marcos que diluyen la responsabilidad del Estado.

Un preso indultado sale de La Lima, Guanabacoa.
Un preso indultado sale de la cárcel La Lima, Guanabacoa (AP)

La crisis cubana está atravesada por la precariedad material y el desamparo institucional, pero también por la ausencia de libertades y la expansión de un aparato represivo que intenta contener sin éxito el descontento social. En la quiebra que define al país, la violación de los derechos humanos constituye su expresión más descarnada, pese a lo cual no alcanza suficiente visibilidad en el contexto internacional.

Los datos no mienten. El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) registró en febrero un aumento interanual del 172,3% en las agresiones contra la libertad de expresión, confirmando “una escalada represiva en un contexto de crisis energética, malestar social y endurecimiento del discurso oficial”, que se ha extendido al ciudadano común. El informe advierte que en Cuba “el ejercicio básico de la libertad de expresión puede convertir a cualquier persona en blanco de acciones represivas”, y que el predominio de ataques, amenazas y agresiones psicológicas “sugiere una estrategia estatal orientada a mecanismos de control menos visibles, pero altamente efectivos para generar miedo y autocensura”.

Asimismo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó que la represión política en la Isla se encuentra “en uno de sus momentos más críticos y alarmantes”, con niveles históricamente altos de detenciones y una persecución sistemática dirigida a silenciar las voces que exigen libertad y democracia. Este diagnóstico internacional coincide con la evidencia de las recientes protestas provocadas por las condiciones de vida insostenibles, y que han sido respondidas con detenciones arbitrarias, hostigamiento y cárcel.

Particularmente grave es el recurso del Estado al sistema penal para castigar el disenso, incluyendo a menores de edad. Son los casos de los adolescentes de 16 años, Christian de Jesús Crespo Álvarez y Jonathan Muir Burgos, este último acusado de sabotaje tras participar en una protesta, y por lo que pudiera ser condenado a un mínimo de siete años de cárcel. Como afirmó Lucía Alfonso, periodista de DIARIO DE CUBA, “la instrumentalización de la justicia para castigar el ejercicio de derechos fundamentales” ha alcanzado un punto en el que la frontera entre legalidad y arbitrariedad se vuelve difusa. No se trata solo de una violación de estándares internacionales, sino de una ruptura con el propio ordenamiento jurídico cubano.

En este contexto, el reciente anuncio de indulto a más de 2.000 reclusos, presentado como gesto humanitario, revela profundas inconsistencias y la manipulación oficial del proceso. Como señala el jurista Edel González para DIARIO DE CUBA, la ausencia de publicación oficial del decreto “no es un detalle menor, sino un elemento que cuestiona la propia naturaleza de las decisiones adoptadas”. Sin su publicación en la Gaceta Oficial, este acto carece de validez jurídica.

La opacidad es tal que “no se conoce con precisión quiénes han sido indultados, bajo qué criterios fueron seleccionados ni cuáles son las condiciones del perdón concedido”, agrega. Esta falta de transparencia genera inseguridad jurídica para los beneficiarios, y elimina cualquier posibilidad de control institucional o escrutinio ciudadano. En palabras de González, el indulto se convierte así en “un hecho opaco cuya existencia y contenido dependen exclusivamente de la narrativa oficial”.

Además, organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han cuestionado el carácter humanitario de esta medida, señalando que los encarcelados por motivos políticos —frecuentemente bajo cargos como “desacato” o “propaganda”— quedan excluidos. De esta manera, el supuesto indulto opera más como mecanismo de ajuste penitenciario que como política de reconciliación.

Todo ello revela la manipulación de la realidad de cara a la comunidad internacional, para la cual el régimen proyecta una imagen de apertura o flexibilidad, mientras mantiene intacto el núcleo represivo. La negativa a reconocer la existencia de presos políticos, el ocultamiento de los instrumentos jurídicos que sustentan decisiones clave y la utilización selectiva del derecho penal buscan preservar el control político evitando asumir los costos de una represión abierta.

El informe Varieties of Democracy (V-Dem) de la Universidad de Gotemburgo publicado recientemente, ha situado a Cuba como una “autocracia cerrada”, caracterizada por la ausencia de competencia electoral y la restricción sistemática de derechos civiles. Este diagnóstico ayuda a comprender por qué la crisis económica y social no puede disociarse de la estructura política. Como ha señalado la CIDH, el deterioro de las condiciones de vida está directamente vinculado a un sistema que impide a la ciudadanía organizarse, exigir rendición de cuentas y participar en la toma de decisiones.

En medio de este panorama, hay un elemento que merece especial atención: la persistencia del disenso. Las protestas, los cacerolazos, la actividad en redes sociales, así como el trabajo de periodistas y activistas independientes constituyen formas de reapropiación del espacio público. Aunque fragmentarias y reprimidas, son acciones fundamentales para motivar un cambio.

No obstante, el miedo limita la capacidad de organización de la sociedad, dificultando una transformación efectiva. Romperlo requiere claridad analítica y apoyo. La comunidad internacional no puede seguir interpretando la situación de Cuba a través de marcos que diluyen la responsabilidad del Estado. Las violaciones de derechos humanos, la ausencia de democracia y la crisis económica no son fenómenos independientes, sino manifestaciones de un mismo modelo político. La persistencia de la protesta en las últimas semanas, protagonizada por gran parte de la sociedad, visualiza el reclamo colectivo hacia una transformación radical del sistema de gobierno que ha llevado al país a límites críticos y sumerge a la población en la precariedad y la miseria.

FRASE