he bajado a la melladura
libérame de la ciudad rota
a la grupa de tu mano.
yo no cumplo el mandamiento de inmolarme
y debes salvarme de la mezquina apariencia.
he padecido los abortos a la orilla del mundo
y dejé caer las mañanas
en que el tiempo dolía.
hoy
ajusto un destello de amor propio.
soy la pared
el espantapájaros
el miocardio dormido dentro de una botella
de costumbres.
