jueves, 28 de diciembre de 2017
miércoles, 27 de diciembre de 2017
LOS 10 MEJORES POEMARIOS DEL AÑO (Tomado de: www.elperiodicum.es)
Los 10 mejores poemarios del año
CHRISTIAN NIETO TAVIRA |
21 DIC 2017
El año 2017
ha sido muy prolífico para la poesía, con obras de gran calidad, de autores
noveles y también consagrados. En este artículo señalaremos 10
poemarios que se han publicado este año y podrían ser la mejor opción si
es la poesía uno de los regalos para estas fiestas. No es un ranking, por lo que los títulos no siguen ningún orden;
es algo totalmente aleatorio y una selección completamente personal.
Déjame
hacerte daño, de Maite
Gallardo Alba (Arscesis Ediciones)
Con esta
obra, Maite Gallardo Alba entraba a formar parte de la
nómina de autores de la zaragozana Arscesis, con un
fascinante recorrido vital, pasando por el amor y el desamor, y prologada por
la autora Luna Miguel.
Bukowski
Esencial: Poesía, de Charles Bukowski (Visor Libros)
Junto con Whitman es, quizás, el poeta más influyente
en inglés. Creador de una forma de escribir descarnada, cruel y bella con la
que, en este tomo editado y vertido a nuestra lengua por Abel Debritto, solo podremos quedar embelesados y
disfrutar. Un acierto de Visor es que
sea bilingüe: echábamos mucho de menos este tipo de ediciones.
Nuestra
teoría del caos, de Naza Díaz (ViveLibro)
Autoeditado
con ViveLibro llega Nuestra teoría del caos,
del madrileño Naza Díaz, que consigue crear un libro demoledor
y que gustará a los lectores que decidan adentrarse en él.
La mala
praxis, de Victoria LR (Ediciones En
Huida)
Visceral y
descarnada como pocas, la poeta Victoria LR abre
su corazón en este libro editado por la sevillana Ediciones En Huida. Todos los palos que la autora no
tocó en Sinestesia, su anterior título, los toca en La mala praxis, logrando un poemario más redondo
de lo que fue el anterior.
Otra
lengua extinta, de José Yebra (Suburbia Ediciones)
En la
editorial de Gijón Suburbia Ediciones no
se andan con chiquitas y por ello publican a uno de esos poetas despiadados y
subversivos, que atacan como nadie y escriben aún mejor. José Yebra lanzó este año su bomba llamada Otra lengua extinta y se ha convertido en uno de
esos libros a tener muy en cuenta.
Gris
esperanza, de Jesús Pacheco (ViveLibro)
Jovencísimo
autor murciano y con un futuro muy prometedor en la poesía, Jesús Pacheco autopublicó su libro Gris Esperanza. Es una obra indispensable para los
amantes de una poesía “de la de antes”, de un corte muy lírico, realizada por
un escritor que sabe parecer nuevo sin olvidar la tradición que le ha
precedido.
Defectos
prácticos, de Daniel Buendía
(Ediciones En Huida)
Un libro que
hay que leer pausadamente y, si puede ser, acompañado de Se me hace tarde, de Pedro Teruel (recién
salido desde la catalana Autografía).
Ediciones en Huida termina un año de excelentes publicaciones con la obra de su
editor, Martín Lucía, de nombre El
desamor es solo el principio, y la ópera prima del murciano Daniel Buendía, que demuestra que es todo un mago de
los versos y realiza un poemario para la posterioridad.
Musas,
blasfemias y trincheras, de Ícaro
Carrillo (Zerkalo Ediciones)
De la mano de
la editorial Zerkalo llega otro murciano, Ícaro Carrillo que publicó su maravilloso
poemario Musas, blasfemias y trincheras, prologado por Óscar Aguado, que confirma, una vez más, que se está
haciendo una poesía de excelente calidad en la Región.
La
escala de Mohs, de Gata
Cattana (Arscesis Ediciones)
A inicios de
marzo de este año, la gente leía la triste noticia de que la, posiblemente,
mejor rapera del país había muerto. Su madre, Ana María Llorente Casado,
se ha volcado por que el recuerdo de su hija siga presente, realizando la
costosa labor de lanzar el que fuera su álbum póstumo, Banzai, y consiguiendo una editorial que
reeditara el poemario que sacó en vida y que no tuvo la distribución necesaria
ni una buena visibilidad. Con un lavado de cara y la misma esencia, Arscesis
editó La escala de Mohs, ese último testimonio en forma
de poesía de la ahora inmortal Gata Cattana, que
vino a confirmar que hay estrellas, como ella, que jamás se apagarán del todo.
El
arrecife de las sirenas, de Luna Miguel
(La Bella Varsovia)
La última
referencia de la maravillosa poeta Luna Miguel es El arrecife de las sirenas, de la mano de La Bella Varsovia, donde se reafirma como una
de las poetas más influyentes del país y con un lirismo bellísimo.
SIETE VIDAS Y ALGO MÁS
A veces soy
un perro -todo sarnoso, todo perro-
es entonces
cuando me escupen y apalean.
A veces soy
hormiga
que excava
en las conciencias
y sólo
tropieza con tapias y herrumbre.
A veces soy
corcel -o mejor dicho
caballo-
que trota
por los ojos del silencio.
A veces soy
un toro dulce
que se
desangra en las plazas
entre
vítores y ridículas epopeyas.
A veces
nada soy y soy todo
en el
universo de cosas que rodean el sueño.
De mi
arcilla nacen sombras chinescas
que plasman
en la piel del mundo
todos los
nombres posibles para definirme
espécimen entre
las alas del viento.
¡No me
estrujes, no me rompas!
Casi
siempre soy un cometa con respiración asistida
para
sobrevivir bajo harapos de persona.
MDenis©Bolivia2016
EN 1896 NACE EL PREMIO PULITZER LOUIS BROMFIELD EN ESTADOS UNIDOS
Louis Bromfield nació en
Mansfield en 1896 y murió en Columbus en 1956. Hijo de granjeros y habiendo
estudiado Agricultura en Cornell, dirigió sus estudios superiores al
Periodismo, licenciándose en la Universidad de Columbia en 1920. Al acabar sus
estudios se alistó como voluntario en Francia, en donde estuvo ayudando como
conductor de ambulancias, hecho por el que el Gobierno Francés le condecoró.
A su vuelta a Estados Unidos se instaló en Nueva York, ejerciendo la carrera de periodista y articulista. Y fue durante esta etapa cuando empezó su vena literaria. Publicó una tetralogía de ambiente rural y con una fuerte carga emotiva en personajes femeninos llamada “Huida”. Se compone de las novelas: El árbol de Green Bay (1924), Procesión (1925), Principios de otoño (1926) y Una buena mujer (1927). Gracias a ello obtuvo ciertas distinciones y llegó a ser bastante conocido en ambientes literarios y de público en general. Abandonó su oficio de periodista al cabo de unos años y se estableció en un terreno que compró en Ohio, en donde se dedicó a recuperar tres granjas abandonadas. Fue en esta época cuando la crítica le dio la espalda y nunca más se hicieron eco de sus nuevos trabajos. Otras obras son “La Granja” (1933), “Vinieron las lluvias” (1937), “El Valle amable” (1945), “Noches en Bombay” (1954) y el ensayo “Al grano” en el cual se sitúa en el lado idílico de los valores de la naturaleza y espirituales frente al materialismo. Su obra completa fue traducida y editada por Aguilar allá por los años 60 pasando a estar descatalogada a los pocos años.
A su vuelta a Estados Unidos se instaló en Nueva York, ejerciendo la carrera de periodista y articulista. Y fue durante esta etapa cuando empezó su vena literaria. Publicó una tetralogía de ambiente rural y con una fuerte carga emotiva en personajes femeninos llamada “Huida”. Se compone de las novelas: El árbol de Green Bay (1924), Procesión (1925), Principios de otoño (1926) y Una buena mujer (1927). Gracias a ello obtuvo ciertas distinciones y llegó a ser bastante conocido en ambientes literarios y de público en general. Abandonó su oficio de periodista al cabo de unos años y se estableció en un terreno que compró en Ohio, en donde se dedicó a recuperar tres granjas abandonadas. Fue en esta época cuando la crítica le dio la espalda y nunca más se hicieron eco de sus nuevos trabajos. Otras obras son “La Granja” (1933), “Vinieron las lluvias” (1937), “El Valle amable” (1945), “Noches en Bombay” (1954) y el ensayo “Al grano” en el cual se sitúa en el lado idílico de los valores de la naturaleza y espirituales frente al materialismo. Su obra completa fue traducida y editada por Aguilar allá por los años 60 pasando a estar descatalogada a los pocos años.
martes, 26 de diciembre de 2017
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