domingo, 29 de diciembre de 2019
POESÍA LATINOAMERICANA (ALEJANDRA PIZARNIK)
Hija del viento
Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.
Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.
Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.
Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan
que las palabras se suicidan
sábado, 28 de diciembre de 2019
DOS PATRIAS TENGO
Quemé la corteza de mi sombra.
En la punta de la ballesta colgué el
seudónimo
y disparé a mi espectro.
Recogí la maleta de palabras
para suplir los últimos sucesos
que urgían de alguna tempestad.
Detrás del horizonte hay una máscara
que envenena a las gaviotas
y solo puedo perderme
en arrebatos clandestinos.
No hay más que unos versos jamás
escuchados.
¿Qué más da?
Soy la tinta de mi vena ensangrentada.
Me alienta el aire que roza la pupila
y engrandece el camino a borbotones.
Me alimentan la poesía sin fronteras
el escarabajo que recorre los matices de mi
pueblo
el cielo que fecunda una promesa.
Me levanta el suelo de la patria que me
abriga.
UN LARGO Y EXTRAÑO VIAJE DE LA HABANA A ESTADOS UNIDOS...
28 DE DICIEMBRE DE MI AÑO CERO
¡Me escapé,
comandante, me escapé!
gasté mi mejor
inocentada
adelantada a
este tiempo de reptiles
al borde de tu
estúpida redada.
El avión-colibrí
partió
dejando atrás
las ruinas de mi alma.
¡Me escapé,
comandante, me escapé!
Los CDR quedaron
a las puertas de mi casa
haciendo
bolillos con lenguas de avispa
repletas de
fetidez en sus entrañas.
Soy libre,
comandante, al fin soy libre
de tus tretas
absurdas y telas de araña.
Tú yaces en la
oscuridad de la que nunca saliste
mientras
acuarelo versos y doy batalla
y me fumo los
rieles del destino y vivo y me desangro
entre las manos
inocentes de todas las patrias.
MDenis©enlabúsquedadelrayoverde
POESÍA LATINOAMERICANA (ALEJANDRA PIZARNIK-ARGENTINA)
A
Raúl Gustavo Aguirre
Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.
¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?
Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.
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