sábado, 23 de mayo de 2020

SOMBRAS...


Entre runas devenimos alas en la frontera que nos divide
y separa los esqueletos de los ataúdes
                            que aprisionan el gemido de la sábana
con su toque lascivo de topacio y remolino.
Solos
al margen de estos fragmentos en voluptuosidad enfermiza
y máscaras con olor a vértigo
nos desahuciamos en la hoguera de los terribles
en los huesos de lo etéreo
                                                                        en lo infinito.
Vamos a quitarnos la epidermis
donde no quede un cómplice para identificar nuestra angustia
ni un hemiciclo que manipule vericuetos al pie de la horca
o en la marcha nupcial del gatillo.
El ángel y yo anudamos la metamorfosis
y damos espacio al porvenir en la ternura.
Somos médula de alfileres
contraria a las manecillas del reloj.
Nos descubrimos tras la mordaza
donde no cuelgan retratos ni amasijos de recuerdo
para mirarnos curtidos de estrellas
                                                 de barrio y sal
todo junto como un asombro de naipes
sobre el círculo de metáforas al desnudo
sin calles de fondo
sin palabras.

MD©Cantaresdemiplumasombría

(imagen tomada de la red)

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POEMA QUE PARTICIPA EN EL FIP (NO DE MIS INVITADOS, PERO EXCELENTE)

POETAS CUBANOS (ORLANDO GONZÁLEZ ESTEVA)


Décimas

VIII

La mulata santiaguera
se fue metiendo en la noche
montada en el carricoche
de la luna marinera.
Vio la insólita chistera
de la ciudad inocente
arder con su pretendiente
mientras ella, divertida,
retozaba sumergida
en un vaso de aguardiente.


XXV

De todo lo que me pides
te daré lo que me debes:
un cementerio de nieves
y dos o tres nomeolvides.
Si al fin y al cabo decides
esperarme en la trastienda
da por quitada la venda,
por cancelado el oficio,
yo miraré al precipicio:
llévame tú de la rienda.


XLV
Pensando en las musarañas
acabé por admitir
que la Poesía era un ir
y venir de alas extrañas.
Lo demás son telarañas
obligadas al prurito
de encerrar en un granito
la profusión de la arena.
Pero no vale la pena:
escribir es infinito.


XLVI

Poesía, vertiginosa
revelación del tintero.
Lotería, reverbero
donde la lima reposa.
Angustia de la tojosa
que planea sobre el agua,
rascabucheo en la guagua,
precaución de la rutina,
resabio de puta fina
que no se quita la enagua.

Habla un anciano indio: Sioux-Lakota

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