ROMA
XIX
no habrá próximo combate.
la suerte está echada
al pie de los cerezos
invisibles
sobre mi cadalso.
las estatuas sin cabeza
penden del olvido
sin ángel que acuda
a la resurrección de mis ruinas.
para vivir
no podemos morirnos.
los últimos días de la bestia
devoran el camino del imperio
que vuelve a reproducir
la última masacre.
llegué
con el ave césar te saludo
pero no tengo el consuelo del adiós.
XIX
no habrá próximo combate.
la suerte está echada
al pie de los cerezos
invisibles
sobre mi cadalso.
las estatuas sin cabeza
penden del olvido
sin ángel que acuda
a la resurrección de mis ruinas.
para vivir
no podemos morirnos.
los últimos días de la bestia
devoran el camino del imperio
que vuelve a reproducir
la última masacre.
llegué
con el ave césar te saludo
pero no tengo el consuelo del adiós.
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