miércoles, 21 de febrero de 2018

PECAMINOSAMENTE

he penetrado las esquinas de la ausencia
toqué mi corazón
                        con la punta de la esperanza
                                                                al rojo vivo.
así es que respira mi corazón…
no importa si la suerte me mata a sangre fría
mientras recuerdo los adoquines de la Habana Vieja.
con sueños aprendimos a vivir
                                                      y a esperar.
esperar qué cosa
             cuál maná.
qué importa si la suerte me mata lentamente
si el Muro del Malecón recicla mi añoranza.
la casa es una blasfemia
una putada la cama sin tu alegría.
el horizonte aguijonea mi deseo.
cuánto te amo aunque suene cursi…
entre mis venas desbordadas ya me reconozco
soy casi feliz
                       con el calor de los objetos que me circundan
y los fantasmas que en mi presencia copulan desvergonzados.
la soledad puede resultar mala consejera.
mis venas son manantiales perversos
con sentimentalismos de almohada
pero un día de estos vendrás sobre mi lomo salvaje.
entonces
cabalgaremos hasta el cielo
para rendir cuentas de tanto desastre cotidiano.
uno es polvo
y es otro
y es aquel que desanda sus huellas
                                     en busca de sí mismo.
no soy el corazón perdido entre las piedras de Nazaret
soy mala literatura
nulidad.
siénteme en cuaresma sin vestiduras
ocúpate en espolear mis cicatrices
                                                 un solo instante
mientras beso en la eternidad
                                    tu nombre
                                            y la distancia.

MDenis©ciertasconfesiones

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