De Nazaret a La Habana hay un lucero… En él mora Picasso mientras
hace el amor con algún lienzo, no el Guernica… Está Chaplin después de fabricar
sonrisas en el horno del corazón, más allá de los tiempos, que tampoco son
Modernos… Baila Isadora, que como ave dulcísima, corta los cuatro vientos y se
aprieta la garganta… Mahatma Gandhi insiste en irradiar luz por las venas… Y
Juan Gelman continúa gelmaneando… De Nazaret a Casa está y eres tú, que me
regalas el Monte de los Olivos, el Caballo de Troya, la Puerta del Sol, la
Plaza de la Catedral con sus aromas mundanos. Es la Gran Puerta Santa que se
abre para el forastero sin que yo pueda entrar… Todo eres Tú, que me regalas un
minuto para asumir el riesgo de apretar el rosario, que es como si apretase el
gatillo… Tú, que desafías todo e ignoras que existo.
MDenis-Cuaresma
(imagen tomada de la red)

No hay comentarios:
Publicar un comentario