martes, 12 de noviembre de 2019

PEQUEÑA EPÍSTOLA DE SOR JUANA SOBRE LAS TABLAS DE LOS SIN LEY


Teme a la tempestad de algún prado si no ha parido una flor. Teme si es de noche y algún demente aúlla con su cuchillo en las cercanías del barrio. En las viejas fachadas no hay luz y no consigo amarrarme la fonética si algún versículo surge en mis vísceras repugnantes. Los cañones de la aberración no pueden derrumbar una nación. ¡Ella no existe! ¿Cómo negociar con el amor? Ni siquiera queda humo al costado de las estatuas… Sufro de histeria intelectual y destierro mi yugo. Ya se carbonizaron los escudos, aunque de poco sirve ser la bala de uno mismo. El suicidio no es perfecto. Tampoco el crimen… El diablo ha convocado a un nuevo semen y estrangula algún rosario en su testículo. Eyacula. ¿Cómo retener el rictus en gratitud? He envejecido en un santiamén y la sátira se renueva tras la cortina que nos prohíbe. 

MDenis©TestimoniodelFénix



No hay comentarios:

Publicar un comentario