Teme a la
tempestad de algún prado si no ha parido una flor. Teme si es de noche y algún
demente aúlla con su cuchillo en las cercanías del barrio. En las viejas
fachadas no hay luz y no consigo amarrarme la fonética si algún versículo surge
en mis vísceras repugnantes. Los cañones de la aberración no pueden derrumbar una nación. ¡Ella no existe! ¿Cómo negociar con el amor? Ni siquiera queda humo
al costado de las estatuas… Sufro de histeria intelectual y destierro mi yugo.
Ya se carbonizaron los escudos, aunque de poco sirve ser la bala de uno mismo.
El suicidio no es perfecto. Tampoco el crimen… El diablo ha convocado a un
nuevo semen y estrangula algún rosario en su testículo. Eyacula. ¿Cómo retener
el rictus en gratitud? He envejecido en un santiamén y la sátira se renueva tras
la cortina que nos prohíbe.
MDenis©TestimoniodelFénix

No hay comentarios:
Publicar un comentario