Las ventas de productos petroleros de Estados Unidos a Cuba alcanzaron un récord histórico en julio al registrar la llegada de más de 3,22 millones de barriles, una cifra que supera las entregas mensuales de la Venezuela de Hugo Chávez. El 82% de los cargamentos son de diésel, presuntamente destinado al sector privado, como lo prevén las autorizaciones de Washington, pero que como ha comprobado en múltiples ocasiones este diario acaba llegando hasta el estatal. El cerco policial y el acoso de la Seguridad del Estado a activistas y periodistas independientes marcaron la jornada del juicio contra la influencer Anna Sofía Benítez, conocida como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvente, en La Habana. Ambas fueron declaradas culpables de un delito contra el honor de un agente al que grabaron en su domicilio y fueron condenadas a dos años de limitación de libertad. La joven pudo hacer declaraciones en la puerta del juzgado a la prensa internacional, una anomalía en Cuba. Las nuevas restricciones emitidas por la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (Ofac) obligan a los bancos de Estados Unidos a congelar las cuentas pertenecientes a mipymes y emprendedores cubanos que no posean una licencia específica del organismo. La medida suspende la normativa que permitía gestionar estas cuentas a distancia para operaciones comerciales y elimina las transferencias financieras intermedias o U-turn. Además, se restringen algunas opciones de viajar a la Isla para los ciudadanos estadounidenses. El químico suma cuerpos desplomados al paisaje de La Habana, una crónica de Yoani Sánchez: “Hace apenas unas semanas, en Reina y Galiano, dos jóvenes quedaron desplomados bajo los efectos del químico. Mientras estaban incapacitados para reaccionar, un hombre aprovechó para robar la mochila a uno de ellos y desapareció entre los transeúntes. El episodio ocurrió un día después de un operativo antidroga en esa misma calle”. 14ymedio se adhiere a un editorial conjunto con otros medios independientes para reivindicar el derecho a informar a partir de la detención de Henry Constantín. La libertad de informar no requiere permiso: “Exigimos que la prisión provisional no se use para prolongar durante semanas o meses la represión sobre Henry Constantín. Exigimos que sea liberado inmediata e incondicionalmente para que la prisión provisional no se convierta en el instrumento que permita al régimen cubano lograr lo que hasta hoy no ha logrado: quebrar la voluntad del periodista y obligarlo a elegir entre la cárcel y el destierro. Hacer periodismo nunca debería ser considerado desobediencia. Porque informar, no es delito”. |
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