AQUÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

domingo, 15 de septiembre de 2019

EN POCAS HORAS!!!



PREMIO LITERARIO JAÉN DE NOVELA

Zoé Valdés, ganadora del Premio Literario Jaén de Novela 2019
La escritora Zoé Milagros Valdés Martínez (La Habana 1959), con la obra «La casa del placer», ha ganado el Premio Literario Jaén de Novela 2019, convocado anualmente por CajaGranada Fundación y Bankia y que cuenta con una dotación de 16.000 euros.
El jurado ha hecho pública este viernes la identidad del ganador de la 35 edición de estos premios en una rueda de prensa en Jaén donde también se ha dado a conocer el nombre del galardonado con el Premio Literario Jaén de Poesía, que recibirá el asturiano Rodrigo Olay, por su obra «Saltar la hoguera».
Por último, en la modalidad de Narrativa Juvenil, el jurado ha proclamado como obra ganadora «Ahora llega el silencio», del barcelonés Álvaro Colomer, escritor y periodista.
De la novela ganadora, el jurado ha destacado la forma de abordar la azarosa vida de Paul Gauguin mediante un estilo poderoso y audaz en consonancia con la propia obra del artista, una escritora cubana de poesía, novela, ensayo y guiones cinematográficos que adquirió la ciudadanía española en 1997 y también es ciudadana francesa.
En cuanto al Premio de Poesía, dotado con 10.000 euros, el jurado ha señalado la extraordinaria fuerza de sus poemas que, sin hacer ningún alarde, pone de manifiesto un dominio perfecto de las formas literarias, igualmente, elogia la vitalidad y verdad de la obra que no ahorra en ningún tema por duro que sea.
En la sección de Narrativa Juvenil, también dotada con 10.000 euros, el jurado ha valorado que la estructura de la novela es sólida y su trama original conecta con una tradición de contar historias, personajes definidos y carismáticos, ritmo y estilo que crean una trama adictiva y visual.
Este año se han presentado un total de 489 obras, 142 novelas, 280 de poesía y 67 trabajos en la modalidad de narrativa juvenil.

https://www.zendalibros.com/zoe-valdes-ganadora-del-premio-literario-jaen-de-novela-2019/

LAS COSAS VAN CAMBIANDO...

A DOS VOCES (QUE EN REALIDAD SON TRES) DIANA-ALMA REZA Y MARLENE DENIS. EN LA CLAUSURA DEL FESTIVAL "OTRO MODO DE SER", AUSPICIADO POR CASA AMÈRICA DE CATALUNYA, BARCELONA 2019

ALGUNOS MOMENTOS DEL ENCUENTRO DE AYER EN EL FESTIVAL






François La Rochefoucauld

(François, duque de La Rochefoucauld; París, 1613 - 1680) Filósofo y moralista francés. Tal como él mismo relató en sus Memorias (1662), los primeros años de su vida adulta los pasó entre el ejército y la corte francesa, involucrado en hechos de armas, en numerosas intrigas y en aventuras amorosas. Sin embargo, en 1652, debido a una herida que sufrió en la batalla de Faubourg Saint-Antoine, que lo obligó a guardar reposo por un tiempo, volvió a París y entró en contacto con los círculos literarios. Concibió entonces su obra más conocida, las Máximas (1665-1678), colección de setecientos epigramas que constituyen un hito del clasicismo francés. Tomando el egoísmo natural como la esencia de toda acción, La Rochefoucauld atacó el autoengaño y descubrió con hondura e ingenio las contradicciones de la psicología humana, si bien fue atenuando el carácter demasiado tajante de algunas de sus máximas en las sucesivas ediciones.
Hijo de un duque y par de Francia, La Rochefoucauld fue educado por un preceptor en los feudos de Angulema y del Poitou sin cuidados especiales por cuanto se hallaba destinado a las armas, si bien aprendió algo de latín. A los quince años se le desposó con Andrée de Vivonne, hija de un capitán de la guardia de María de Médicis que habría de darle ocho hijos y viviría siempre en la oscuridad. Al año siguiente el joven La Rochefoucauld, que ostentaría hasta el fallecimiento de su padre el título de príncipe de Marcillac, era ya maestre de campo del regimiento de Auvernia.
Ingresado en la corte en 1629, dio principio a una serie de intrigas políticas y sentimentales en las que reveló una acusada afición a la aventura. Enamorado de la duquesa de Chevreuse, en 1639 empezó a maquinar audazmente por ella contra el cardenal Richelieu y en favor de Ana de Austria, actuación que le valió el cautiverio en la Bastilla y un destierro de tres años en Verteuil. Desde allí mantuvo contacto con los enemigos del cardenal, y participó en las conjuraciones de Cinq-Mars y Thou.
En 1642, muerto Richelieu, volvió a París; y cuando la reina Ana de Austria, tras el fallecimiento de Luis XIII de Francia, fue nombrada regente, esperó ver recompensada su devoción. Sin embargo, el cardenal Mazarino se levantó como un nuevo obstáculo ante sus ambiciones. A fin de vengarse de la ingratitud de la soberana y oponerse a este otro enemigo ingresó en la "cabale des inportants", se alió con la bella duquesa de Longueville, hermana del duque de Enghien y encarnizada adversaria de la reina, y se dejó arrastrar a la aventura de la Fronda, movimiento de la alta nobleza contra el régimen absolutista. Siguió al duque de Enghien a Flandes, y fue herido en la batalla de Mardiek. Vuelto a París, intrigó de nuevo, y, estallada la guerra civil entre Turenne y el gran Condé, luchó en la puerta de Saint-Antoine, donde recibió en pleno rostro un disparo de arcabuz que le privó momentáneamente de la vista.
Abandonado por la duquesa de Longueville y desilusionado en sus ambiciones políticas, se refugió primeramente en el extranjero, y luego, tras el fallecimiento de su padre en 1653 (que conllevó el cambio de su título de príncipe de Marcillac por el de duque de La Rochefoucauld), en sus posesiones de Verteuil. Vio triunfar, después de la Fronda, al cardenal Mazarino, y advirtió, singularmente, la aparición de un mundo en el cual no había lugar para la independencia de la nobleza según él la concebía. Adversario de la centralización del poder en manos del rey y de su ministro, alentó un ideal que fue definido como "feudal y anárquico", totalmente contrario a la evolución del Estado moderno.
En adelante, sin embargo, renunció a toda ambición política y se convirtió en cronista de los acontecimientos de los que había sido partícipe y espectador, libre ya entonces de las pasiones que le movieran en las distintas circunstancias; de esta suerte, sus Memorias revelan una firme intención de imparcialidad, e incluso, hasta cierto punto, de impersonalidad. Publicadas en 1662 (excepto la primera parte, que quedó inédita y no apareció hasta 1817), el relato vital de las Memorias cubre desde 1624 hasta 1652 y fue muy bien recibido y apreciado por sus contemporáneos.
El tono de las Memorias de La Rochefoucauld es sobrio, austero, a menudo muy vivo; el autor, que en los años últimos y más dramáticos habla en tercera persona de sí mismo, disimula bastante bien su intención apologética. No oculta lo que había de pobremente ambicioso en la oposición de los grandes señores a la autoridad regia, ni los motivos menos nobles que inducían al mismo La Rochefoucauld: ansia decepcionada de honores, rencillas, pasiones galantes y aventureras. En la crónica secreta, entre los bastidores de la Fronda, La Rochefoucauld se revela como un retratista feliz y como un agudo investigador del alma que hace presentir al moralista de las Máximas. Con las Memorias puede relacionarse la Apología escrita en 1649 y publicada en 1855. En ésta, las razones personalísimas de oposición a Mazarino son confesadas más francamente, según el principio de la propia utilidad, que también recuerda de cerca las Máximas.
Por lo demás, La Rochefoucauld halló en esta etapa su verdadera vocación, no de político ni de hombre de acción, sino de "honnête homme" y de observador sutil y profundo, lúcido y desengañado. Instalado de nuevo en París, siguió frecuentando la Corte, aunque fue más asiduo de los salones. Cáustico y lacónico, encontró pronto su lugar en los entretenimientos del espíritu que estaban tan de moda por entonces. Participó en el juego de los retratos, y el suyo propio, que hizo en 1659, fue uno de los más logrados del género. Empezó a frecuentar la tertulia de Madame de Sablé, donde se cultivaba el género de la "máxima"; tras la discusión acerca de un tema propuesto, los participantes procuraban condensar el pensamiento propio en el breve espacio de una sentencia.
De esta suerte nacieron, a través de una lenta elaboración, las Máximas, en las que los "repliegues del corazón" aparecen escrutados hasta la intimidad intencional. En 1665, la publicación a su pesar de la primera edición de las Reflexiones o sentencias y máximas morales (título original completo de las Máximas) provocó escándalo, debido a que el sistema expuesto y el tono despiadado y moralista adoptado sobrepasaban lo que permitían los juegos mundanos de la conversación que estaban en el origen de la práctica y de la forma del género.
Compuesta por setecientas sentencias morales breves y sutiles, las Máximas (que conocieron cinco ediciones entre 1665 y 1678) presentan una fuerte unidad por su pensamiento dominante y sin cesar repetido: el amor propio y el interés se dibujan en el fondo de todas nuestras acciones, de los sentimientos y de la denominada virtud. "Nuestras virtudes no son, generalmente, más que vicios enmascarados". De ahí que la amistad, la piedad, la honestidad, el pudor femenino o el heroísmo se descompongan bajo una mirada despiadadamente escrutadora, que revela el egoísmo, la debilidad o el cálculo más sutil.
El tono pesimista y la convicción del intrínseco egoísmo de la naturaleza humana definen en efecto sus breves epigramas: "Nuestro arrepentimiento estriba más en el temor a lo que pueda ocurrirnos que en lamentar nuestros actos". Si François La Rochefoucauld coincide con Blaise Pascal cuando denuncia el infinito orgullo humano, la fe no le ilumina; su sabiduría es absolutamente mundana y expresa tan sólo el ideal del "hombre honesto". El libro contiene también descripciones poéticas más extensas, siempre en torno a los resortes que dirigen la conducta de los hombres.
Aun cuando las afirmaciones del autor no eran excesivamente originales, la exacta precisión de su lenguaje les confería una desoladora nitidez; a la visión severa e implacable del corazón humano le dio la forma más absoluta la aptitud francesa para reducir el pensamiento a la expresión rápida y clara. Las Máximas, además de exactas, son penetrantes y luminosas; carecen de todo atisbo de preciosismo, lo que acentúa el carácter altamente mundano y señorial del libro. Schopenhauer y Nietzsche se sintieron seducidos por su amarga y desdeñosa visión del hombre; y también contemporiza con tal aspecto el propio Leopardi, como puede apreciarse en algunos de sus Ciento once pensamientos.
Los últimos años de la vida de La Rochefoucauld estuvieron ocupados en gran parte por su íntima y fiel relación con Madame de La Fayette, a quien ayudó con sus consejos durante la redacción de la famosa novela La princesa de Clèves. La autora se aplicó mientras tanto, según se dijo, a corregir las Máximas "en su corazón", atenuando su tono, sin alterar, no obstante, su principio esencial. A pesar de las presiones de sus amigos, La Rochefoucauld no quiso presentarse como candidato a la Academia. Falleció asistido por el obispo Jacques Bossuet. Entre sus restantes obras, recopiladas póstumamente, se encuentran diecinueve composiciones breves conocidas como Réflexions diverses (Reflexiones diversas) y alrededor de ciento cincuenta cartas.

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/la_rochefoucauld.htm

sábado, 14 de septiembre de 2019


Y MAÑANA...



A POCAS HORAS DE COMPARTIR POESÍA CON ENTRAÑABLES POETAS Y EN DUETO CON DIANA REZA, REPRESENTADA POR SU HERMANA ALMA REZA


ALGUNOS MOMENTOS DEL FESTIVAL "OTRO MODO DE SER" EN CASA AMÈRICA CATALUNYA (fotos de Cristina Osorno)










NOTICIAS DE CUBA (14 Y MEDIO)

Boletín Semanal

13 de septiembre de 2019

El presidente Miguel Díaz-Canel intervino el miércoles en el programa Mesa Redonda para informar sobre los problemas de la Isla con el combustible. Aunque descartó un nuevo Período Especial y recalcó que se trata de algo pasajero, anunció que habrá ajustes en todos los sectores hasta la llegada de un barco con petróleo, el próximo 14 de septiembre, que aliviará la tensión, pero apuntó que no  iba a decir "de dónde viene".
Este miércoles, cuando Miguel Díaz-Canel se disponía a anunciar las novedades por la falta de diésel, Twitter suspendió las cuentas de varios medios oficialistas cubanos, como Granma o Cubadebate, y periodistas o personas próximas al Gobierno, incluídos Mariela Castro y su padre, el expresidente Raúl Castro Ruz. Gracias a esto, la Unión de Periodistas de Cuba, se pronunció a favor de la libertad de expresión y en contra de quienes la recortan.
Ha llegado a Cuba la moda de los kits de estudios genéticos, un sistema que puede servir para rastrear los orígenes de una persona o para predecir su predisposición a padecer ciertas enfermedades. En la Isla ya hay quienes han visto la ventana de oportunidad vendiendo estos tests que pueden hasta ponerte en contacto con un familiar español que te proporcione un nuevo pasaporte, pero también, alertan los médicos, pronosticar afecciones que puede que nunca tengas, causando angustias y ansiedades.
Decenas de activistas fueron arrestados el fin de semana en el marco de la visita de Federica Mogherini a Cuba, algunos de ellos en malas condiciones, según denunciaron sus familiares. La noche de este lunes, Katerine Mojena, esposa del dirigente juvenil de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) Carlos Amel Oliva, denunció que esté "sin aseo y con la misma ropa de hace dos días, con poca y asquerosa agua y comida y que estará ahí por 5 días hasta que se decida si irá a prisión o no".  
El periodista Roberto Quiñones fue detenido el miércoles y conducido a la cárcel por la policía tras no presentarse el pasado 5 de septiembre en la prisión provincial de Guantánamo para cumplir con una condena de un año de privación de libertad por resistencia y desobediencia."
Los cubanoamericanos solo podrán enviar 1.000 dólares cada tres meses a sus familiares en Cuba según las nuevas regulaciones anunciadas este viernes por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Sin embargo, esas restricciones no se aplicarán a las organizaciones no gubernamentales y tampoco al sector privado de la Isla.
Editorial de 14ymedio por la visita de Federica Mogherini a Cuba: “Muchos quisieran imaginar que, detrás de lo públicamente expuesto, la parte cubana se comprometió a 'de ahora en adelante' ser más tolerante con sus opositores pero con la condición de no dejarlo por escrito. Será fácil comprobar si semejante compromiso tuvo lugar”. 
María Werlau ha creado una petición contra la promoción de un libro que alaba al Che Guevara: “Por mi parte, no pienso comprar en Barnes and Noble a menos que el libro se retire de la venta. (...) Sé que no podemos deshacer una campaña de publicidad global multimillonaria que promueva la mitología del Che, pero al menos podemos negarnos a permanecer cruzados de brazos cuando un negocio o institución que podemos o no patrocinar glorifica a un asesino en masa”.
FOTO DEL DÍA. Las guaguas están perdidas, por Marcelo Hernández.

CONFESIONES A MARIO


Noche que acoge el canto del silencio.
Noche de los ecos en tu voz encendida.
Noche de eterno padrenuestro
                                       -latinoamericano-
en el sigilo de un póstumo NOSOTROS
los caídos y levantados
y caídos
en el volátil ensueño
de una esperanza acorde
a tus labios de poeta.
Ah, Benedetti, no tengo versos
que puedan aclamarte y llegar a la altura
del pájaro dulce que remonta el cielo.
¡No tengo versos!
No tengo versos que puedan rozar siquiera
el pétalo de tu palabra
                                       -¡a veces tan herida!-
No derramo versos sentimentales.
Ni siquiera logro plantar un beso
en el corazón de lo sublime.
¡Ah, Benedetti, aún estoy aprendiéndome la vida!

                                                                   MDenis©milesdepoemas

(imagen tomada de la red)

La gente que me gusta Mario Benedetti. Poesía para el alma