AQUÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

domingo, 31 de octubre de 2010

FLORES PARA EL VIGÍA

Hace tiempo no frecuentaba este espacio. Un crudo bloqueo hirió a mi poesía.
Desde que mataron a Jackov, mi perro, le falta un pedazo a mi corazón... 

                              I
sucede que te has marchado de mis aristas
                                            de las tardes junto al río.
ya nada me estremece tanto
como esta monótona decadencia
                                       bajo el álamo.
dejé pasar el tiempo
para creer
               que ya no estabas
pero continúo sentada en tus ojos
               con la lucidez del espasmo.


                           II
el espejo
vacío de tu imagen
                  me convence
que nada descansa en paz.
es tan fuerte el nombre de la muerte
                que me niego a reclutar falsas promesas.
sé que soy ridícula hasta matarme
                 en la risa de los otros.
a quién puede importarle tanta rabia
tanto esqueleto desenterrado de la memoria.