domingo, 1 de febrero de 2026

REFLEXIÓN



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14 Y MEDIO - NOTICIAS DE CUBA entre otras...

 




 

Boletín Semanal

30 de enero de 2026

Se avecina una situación insostenible después de que este jueves el presidente de EE UU anunciara aranceles contra quienes suministren petróleo a Cuba. Ya sin esa medida las cosas estaban siendo difíciles incluso en el mercado negro, donde habitualmente se podía encontrar el combustible si se tenían los contactos necesarios. Ahora ya, ni eso. Algunos días de esta semana todas las gasolineras de la capital estuvieron cerradas. 

El embajador de EE UU en Cuba, Mike Hammer, vio frustrada en buena parte la recepción que convocó este miércoles en su residencia de La Habana por los actos del 250 aniversario de la declaración de independencia. El diplomático había invitado a varios activistas que no pudieron salir de sus casas por la intervención de la Seguridad del Estado, que llegó a detener a Yoani Sánchez. La directora de este diario logró caminar unos 500 metros sin ser interceptada, pero finalmente fue escoltada de regreso a su vivienda.

La empresas de exportación de vehículos desde EE UU a Cuba Katapulk y Maravana mantienen su servicio de venta a pesar de las informaciones que aseguraban que sus licencias están anuladas. El recaudador de impuestos de Miami-Dade anunció la revocación –acaecida en julio y noviembre, respectivamente– y pedía a Donald Trump que eliminara la excepción que autoriza su actividad, pero las dos empresas afirman que siguen trabajando con normalidad. Aunque no hay versión oficial, todo apunta a que ambas ganaron la apelación.

En un drama paradigmático de la dureza de la emigración, este martes fallecieron cuatro cubanos en el incendio de una vivienda cerca de Moscú en la que residían sin las más mínimas condiciones de habitabilidad. Las autoridades rusas aún investigan el caso, pero se sabe que el propietario del inmueble –residente en Reino Unido– había cortado la electricidad. En medio de un invierno helado, los migrantes decidieron hacer una hoguera que se descontroló y dejó, además, seis heridos. 

La inteligencia estadounidense sigue evaluando la situación en Venezuela y su conclusión es que un posible cambio de liderazgo no va a ser rápido. Aunque tienen dudas sobre hasta qué punto Delcy Rodríguez está dispuesta a cumplir con sus exigencias –entre ellas la de expulsar a los representantes de país que Washington considera enemigos–, no hay otra alternativa. María Corina Machado carece de contactos en el sector petrolero y el Ejército, por lo que, mientras no se perciba un cambio en los militares, la opositora deberá seguir esperando, en lo que a Washington respecta.

El régimen cubano ante su hora más frágilpor Yoani Sánchez: “La economía ya no ofrece margen para comprar lealtades a través de prebendas y el contexto externo se ha endurecido justo cuando la legitimidad interna del sistema parece más erosionada. Los finales, sin embargo, rara vez ocurren como los imaginan los expertos o los profetas. A veces no son un golpe, sino un goteo, un desgaste que conduce a la extinción. En Cuba, la pregunta no es solo cuándo cae el régimen, sino qué país quedará en pie cuando la dictadura termine de derrumbarse sobre nosotros”. 



Por: Jorge L Leon
Historiador e investigador.

Hay hechos que no pueden ser enterrados bajo el polvo del tiempo ni disueltos en la cómoda amnesia colectiva. Los llamados actos de repudio en Cuba no fueron simples excesos ni desviaciones circunstanciales: fueron una política deliberada del poder, una práctica sistemática diseñada para humillar, aislar y destruir moralmente a ciudadanos indefensos.
Perdonar es una necesidad humana y social. Olvidar, no. Porque olvidar sería permitir que el crimen se repita.
La arquitectura del odio.

El régimen comunista cubano edificó su dominio no solo sobre la represión policial y carcelaria, sino sobre algo más corrosivo: la conversión del ciudadano en verdugo de su vecino.
Los actos de repudio fueron la expresión más acabada de esa perversión.
Nada era espontáneo. Todo estaba organizado:
— Las convocatorias salían de los núcleos del Partido y los CDR.
— Las consignas eran orientadas.
— Las turbas contaban con la presencia activa de funcionarios, directores de centros educativos y cuadros políticos.
El Estado no solo permitía el ultraje: lo dirigía y lo legitimaba.
El crimen de querer irse
La “culpa” principal era pretender abandonar el país. No había delito, no había juicio, no había defensa.
Bastaba el deseo de marcharse para ser declarado gusano, apátrida, escoria.

Familias enteras eran cercadas en sus casas o interceptadas en la calle. Durante horas —a veces días— sufrían insultos, amenazas, gritos obscenos, golpes psicológicos. Se marcaban viviendas con carteles denigrantes, se lanzaba basura, excrementos, se cortaba el agua y la electricidad. Todo ante la mirada cómplice del poder.
Era el linchamiento moral convertido en espectáculo.
Testimonio de una infamia.

Yo los vi. Muchos. Y aún me pregunto cómo el ser humano puede descender tan bajo.
Recuerdo a Gladys, una maestra de alto vuelo intelectual, madre de una niña de apenas meses. Fue virtualmente secuestrada en su propio hogar, en un segundo piso, privada de agua y electricidad. ¿Su crimen? Pensar distinto. Querer un futuro.
Recuerdo a un profesor del preuniversitario de Guanabacoa, acosado por una turba de estudiantes dirigidos por el propio director del centro. Lo empujaban, lo escupían, lo reducían a la condición de presa. Su salvación fue un ómnibus de la ruta cinco que, en un gesto de humanidad, abrió sus puertas. El profesor corrió y saltó. Así escapó.

Recuerdo, siendo yo profesor de Historia, una reunión en la que se preparaba un mitin de recibimiento hostil contra el profesor de Biología, Javier González, por intentar salir del país. Todo estaba listo. El acto no ocurrió porque le avisé a tiempo: no vayas, te están esperando.
Eso también es historia. Y debe contarse.

Una revolución sin moral
Nada de esto fue accidental. Fue obra de una revolución que había perdido cualquier referencia ética.
Se reclutó a lo peor: oportunistas, resentidos, miserables dispuestos a degradarse a cambio de reconocimiento político. Se normalizó la vileza. Se premió la crueldad.
El resultado fue una sociedad enferma, vigilante, fragmentada, donde el miedo y la delación sustituyeron a la solidaridad.
Perdón sí, olvido no.

Hoy, cuando el destino de tanta infamia comienza a cerrarse, la memoria se vuelve un deber moral.
Yo puedo contar lo que vi. Y también decir dónde nunca estuve: jamás participando en esa barbarie.
Pero hay una pregunta que sigue en pie, incómoda y necesaria, dirigida a quienes se prestaron voluntariamente para tanto daño:
¿Ya has pedido perdón?
La Cuba que habrá de reconstruirse necesitará perdón, sí. Pero un perdón que nazca de la verdad, del reconocimiento y del arrepentimiento.
No hay limpieza del alma sin confesión.
No hay reconciliación sin memoria.
Porque perdonar es humano.
Pero olvidar sería traicionar a las víctimas.




🚨 CUANDO FIDEL LE QUITÓ EL ORO AL PUEBLO CUBANO.

✍️ Plácido Ferreiro

Muchos no lo recuerdan…
pero Cuba ya vivió su propia fiebre del oro.

A principios de los 90, el régimen creó tiendas donde no se aceptaba dinero.

❌ Ni pesos
❌ Ni dólares

Solo aceptaban oro y plata.

Los cubanos llevaron:

💍 anillos de boda
⛪ medallas religiosas
⌚ relojes heredados
📿 cadenas familiares
🥄 cubiertos de plata

No por lujo.
Por hambre.

El Estado tasaba el oro a precios ridículos y lo cambiaba por:

🍗 pollo
🧴 jabón
🛢️ aceite
🧂 comida básica
🎽ropas
👞zapatos

Era entregar tus recuerdos… o no comer. O peor aún andar en chupameao, eran zapatillas de telas con suela de cámara de camión.

El gobierno recogió toneladas de oro y plata.

Nunca informó:
— cuánto recogió
— dónde fue a parar
— cuánto dinero obtuvo
— quién lo administró

Nunca hubo auditoría.
Nunca hubo devolución.

Primero fue el oro.
Después los dólares.
Ahora van por las remesas.

Y todavía hablan de sacrificio.

El sacrificio siempre ha sido del pueblo. El botín, del poder.

📌 El régimen no crea riqueza. La confisca.



¿Ya se les olvidaron los niños del Remolcador 13 de Marzo? ¿O esos no cuentan en la estadística oficial del “amor a la infancia”?
¿Ya se les olvidan los niños que pasan apagones de hasta tres días, 
sin dormir bien, sin poder estudiar, sin poder ver sus muñequitos, sudando miedo y oscuridad?
¿Y los niños que murieron por falta de atención médica, 
por falta de un medicamento, por falta de una ambulancia? Atención, medicamentos y ambulancias que la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos sí ofrece… pero en dólares y euros. Para que después nadie venga con el cuento del bloqueo.
¿Y los niños separados de sus padres porque esos padres piensan diferente 
y hoy están presos en las mazmorras del poder?
¿Y los niños cuyos padres tuvieron que emigrar para poder alimentarlos?
¿Y los niños que perdieron a sus padres en la travesía?
¿Dónde estaba entonces esa súbita sensibilidad infantil? 
En plena crisis de arbovirosis vendían el repelente ¡en dólares! mientras los mosquitos hacían fiesta con los cuerpos de nuestros hijos. Ahí tampoco pensaron en los niños.
Así que no. No vengan ahora a posar de protectores de la infancia. 
No usen a los niños como escudo retórico. Porque cuando de verdad hubo que cuidarlos, los convirtieron en moneda, en silencio y en daño colateral. Hipocresía no es preocuparse tarde. Hipocresía es haber sido la causa y aún exigir aplausos.




Yusnaby Pérez

Miguel Díaz-Canel ha decidido calcar la estrategia final de Maduro: atrincherarse en el poder mientras el país se apaga. Tras la extracción quirúrgica de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el régimen entra en pánico, pero públicamente vende una falsa "unidad" ante el desabastecimiento total de combustible.

El dictador soltó esta frase, amenazando con usar al pueblo como escudo humano si intentan sacarlo:

"El Imperio tiene que sacar las cuentas de lo que le costaría una agresión a Cuba... estamos dispuestos a enfrentar todo con la misma determinación de los 32 combatientes que cayeron".

La realidad vs. El discurso:

📍 El vacío de sus palabras: Díaz-Canel asegura que el pueblo está dispuesto a dar la vida por su gestión, pero ignora una verdad aplastante: los cubanos llevan más de dos años viviendo en tinieblas, con apagones diarios y una fatiga crónica. La gente no quiere guerra, quiere luz y comida. 🔦🚫

📍 Defender lo indefendible: Pedirle "resistencia creativa" y "coraje" a una madre que no puede cocinar es un insulto. Hoy, defender la dictadura es defender los apagones.

📍 El espejo roto: Al igual que Maduro antes de ser extraído, Díaz-Canel apuesta por la retórica de "Patria o Muerte". Pero para un pueblo agotado, ese lema solo significa más miseria, oscuridad y los mismos apagones. 


CUBA TRAS 67 AÑOS DE SOCIALISMO: