viernes, 10 de agosto de 2018
jueves, 9 de agosto de 2018
VII- NOTAS DE EVA (Pretensión)
Durante el
próximo menguante
mi alma llevará su vendimia
con el olor...
POEMA DE JOSÉ LEZAMA LIMA
LA MUJER Y LA CASA
Hervías la leche
y seguías las aromosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minuto un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.
En tus pesadillas
llueve interminablemente
sobre la colección de matas
enanas y el flamboyán subterráneo.
Si te atolondraras,
el firmamento rojo
en lanza del mármol,
se echaría sobre nosotros.
Cuba: Trascendentalismo (Grupo Orígenes)
Generación del 40: Línea cultista
Hervías la leche
y seguías las aromosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minuto un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.
En tus pesadillas
llueve interminablemente
sobre la colección de matas
enanas y el flamboyán subterráneo.
Si te atolondraras,
el firmamento rojo
en lanza del mármol,
se echaría sobre nosotros.
Cuba: Trascendentalismo (Grupo Orígenes)
Generación del 40: Línea cultista
miércoles, 8 de agosto de 2018
EN EL DÍA MUNDIAL DEL GATO: CLICK CON RECUERDOS DE INFANCIA
RECUERDOS DE INFANCIA
Me enamoré de un gato.
Un gato cubano que entonaba baladas
en el alféizar de mi ventana,
pintaba corazones en la pared mientras subía al tejado y retozaba con mis cuadernos para que los
deberes estudiantiles fueran más amenos. Cada noche cazaba estrellas mientras
creía que eran sardinas juguetonas en la inmensa morada del silencio y, a la mañana siguiente, los ratones del barrio
acudían a él para jugar a las canicas que los niños olvidaban en las aceras. No tuve otro remedio que
enamorarme del gato, y ese amor
platónico me obligó a cargarlo en la maleta entre libros, lápices y canciones
que compartía con los chicos de la escuela cuando, ya grande, me hice maestra.
Siempre asumí que el gato no era mío, aunque una señora enorme, enorme… llamada
Teresita Fernández, compartió a su gato entre todas las generaciones, por los
siglos de los siglos de la bondad. Teresita se fue un día, pero el gatico
permanece zambullido en los discos y sale a flote cada mañana, como si siempre fuera un día de fiesta para
jugar con ese gran sol donde ella
sonríe. El gato del que me enamoré, tiene unos bigotes tan largos que, por
ellos, se desliza el recuerdo. Lo
convertí en mi amuleto y se llama Vinagrito.
MDenis©AntologíaIslaNegra
VI- NOTAS DE EVA (De par en par)
Urge abrir las
ventanas
ahora
que la brújula
de la sensatez
perdió el norte...
¡S.O.S!
COSAS RARAS OCURREN EN ESTOS TIEMPOS:
El registro de visitas a este blog me comunica que un lector de "REGIÓN DESCONOCIDA" me está leyendo.
Mi cultura geográfica no consigue ubicar este lugar.
Por favor, ¿el gentil lector puede dar parte de la ubicación?
SIEMPRE AGRADECIDA!!!
El registro de visitas a este blog me comunica que un lector de "REGIÓN DESCONOCIDA" me está leyendo.
Mi cultura geográfica no consigue ubicar este lugar.
Por favor, ¿el gentil lector puede dar parte de la ubicación?
SIEMPRE AGRADECIDA!!!
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