AQUÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

miércoles, 16 de marzo de 2011

CEREMONIALES

                                                        
Aletea un ojo contra la pared del silencio
y a la entrada de algún cuerpo muere el ojo.
Ahora
¿quién convoca a un dulce acto de fe?
Mi acto no puede ser de fe
                                     tampoco heroico.
No seré mausoleo ni súplica.
No imploraré a Dios que sacuda estos cuchillos
ni saldré al rescate del divino sepulcro.
Mi acto no será consagrado a los olivos
soy culpable del calidoscopio.
Nadie puede vindicarme.
El golpe de estado lo dimos a la mesa
cuando la cama quedó vacía de espíritu santo.
¡Ah, tantos años de historia!
¡Tantos viajes hacia el punto
                       donde queda sofocada la ternura!
Para volver a empezar necesito otra boca.
¿Cómo destrozar la entraña
si hay un horizonte y no me pertenece el mar?
Creo en Charlot pero no soy Marilyn.
Soy la premier de mis honras fúnebres.
¡Alzad la copa!
¡Por Dios, alzad la copa descojonante!
Quise hacer trampas a la luna
                sin darme cuenta de la tierra.
Tiene más dolor que ceniza el incensario
                          en la conflagración de los placeres.
Aquí hago mito.
A cada quien le corresponde algún secreto
y no son las campanas las que esputan el somnífero.
El señor cura azotará con sermones
mientras mi isla
mi bella isla desenfunde mi nombre en la tiniebla.
Perdón:
no pediré perdón por la distancia.
¡Que me ejecuten las nubes si toco a rebato!
Decir Poesía es vomitar toda la sangre.

1 comentario:

  1. Ceremoniales: Semifinalista del II Premio de Poesía "Gertrudis Gómez de Avellaneda"

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