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domingo, 28 de mayo de 2017

Reseña aparecida en el diario Jambalaya New de Louisiana

Debo aclarar que mi estancia y participación el el V Festival Internacional de Poesía de Safi (Marruecos) no fue en ningún momento representando a la UNEE; lo hice como cubana, latinoamericana y, para sentirme aún más completa, como un ciudadano más del mundo, amante y defensor de la poesía y, por encima de eso, de la paz.

Gracias a Marco Tulio del Arca, quien ha acompañado mis pasos y por el largo y riguroso camino de la creación literaria.

Gracias al periódico Jambalaya New, de Louisiana, por la deferencia.


www.jambalayanews.com/…/10436-jambalaya-cultural-un-espacio…

Publicado el 24 de mayo de 2017
Marco Tulio del Arca
Palabras.
ENTRE MOLINOS DE VIENTO.
Hace poco regresó a España, donde reside, la reconocida poeta, hispano cubana, Marlene Denis, había estado en Marruecos representando a la Unión Nacional de Escritores UNEE, volvió triunfadora, como era de esperarse.
Su más reciente obra poética está conmigo, en mis manos y en mi cuarto de carne y huesos. La he leído sin pausas, de un solo tirón y me parece emocionante. Sin dudas un buen trabajo. Tiene la fuerza, lo vital y la razón lingüística que corresponde a la justa iluminación de la palabra. Gran sutileza, preclaro tratamiento, dominio y aplomo verbal. Un lenguaje signado por la configuración del mundo interior que estructura lineamientos responsables, éticos y estéticos.
Hay un preciso manejo de las frases que adornan su digno pensamiento. Es una obra enmarcada en la autenticad y el valor que caracteriza la hermosa elaboración del poema, ese fervor puntual que se introduce en la versatilidad del tiempo reinante en la campiña y un apéndice de la historia hilvanada frente a los molinos de viento que el viejo caballero confundió con unos retadores gigantes. Un pasaje de una existencia que cabalgo al lado de su escudero en medio de aquellas horas ignotas y con su realidad perturbada.
Un asomo de la pasión, del capricho y de la tenacidad que se va haciendo un equilibrio en cada decisión y en cada letra inmersa en la estabilidad del poema y en los horizontes del afán por lograr, a su manera, la ruta y el destino que se propone abrir en la columna de las diversas experiencias donde los contextos se vuelven un camino de místicos sueños, de inútiles armaduras, de vanas orientaciones y de insípidas recomendaciones. Sin embargo el panorama poético es óptimamente perceptible y contundente. En los desbordes de la luz pueden observarse la delicadeza apuntando a la sencillez y al encanto de esa cierta dosis de inocencia que muchas veces le da color, densidad, sensibilidad, cuerpo y esmero al texto, lo cual permite justificar, valorar y aceptar la calidad del trabajo literario.
Este es el caso del libro que rápidamente nos ocupa, MANUSCRITO HALLADO ENTRE MOLINOS DE VIENTO, es a mi entender algo más que un libro. Tarea difícil, hondo significado, desvelo y entrega disciplinaria. Es el señalamiento de una lanza en ristre, un apunte del ayer a la par de la modernidad de los espejos en las esquinas del presente y en las aristas del pasado que nunca pasa. Poesía actual, propia para deleitarnos y refrescarnos. Poesía para pensar, analizar y recordar. Poesía para razonar, visualizar, amar y vivir. Un canto a la memoria de los hechos. Un pañuelo limpio inmerso en la dignidad de los adioses solidarios y comprometidos. Una poesía con luz y respeto, características solo posibles en el talento de un personaje de la altura intelectual de la poeta Marlene Denis, un ser de importantes luchas en el reclamo de sus principios allá DONDE TERMINA LA DISTANCIA y en aquellos espacios inolvidables que se extendieron, como el viento, alguna vez muy cerca de las olas que servían de oídos a la música de los trovadores en la estancia de LA GRAMA junto a la voz imperceptible del MUSEO GÓMEZ donde con varios compañeros prometimos mantenernos con las MANOS ABIERTAS.

Las mismas, por diversas razones, un día se cerraron y solo nos quedaron disponibles e invariables las de ella y las mías, es decir, las de esa inmensa Marlene, mujer hecha de justicia, de paz, de honradez y de amor universal. Más madura, así tenía que ser, la poeta ahora traza con delicadeza el cuerpo novedoso de cada uno de sus escritos. Es, en definitiva, un poeta, no una poeta. Marlene es una luna sentada en la tibia mirada de una noche sin pecados. Es fe y esfuerzo. Su obra me ha gustado siempre, la encuentro sana, seria y sin especulaciones baldías, muy gratificante y esencial es su creación. Poesía con alas de mar, con olor a campo, a sal y a sol, con andares y desvelos. Poesía lejana y cercana. Rocinante de trotar seguro. Poesía de grito consciente, a veces de visión social y de alguna comprensión popular basada en el toque irónico, el esmero y la oxigenación amorosa. En síntesis, Poesía y Poeta de verdad. Lo digo, lo repito y lo afirmo.


2 comentarios:

  1. Qué decirte, amiga, más allá de mi devoción por tu poética y la suma de mi pensar a las palabras del señor Marco Tulio —en su intento de hacerte justicia, que mucho me ha gustado—. Pienso, quizás recreando un viejo decir, que de tu desbordante cubanía, nace ése hacer que te define como ciudadana del mundo: como poeta universal. Cuba va contigo, sin necesidad de expresarlo.

    Con mi admiración, un fuerte abrazo.

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  2. Siempre cubana, querido amigo. Siempre lo digo: Cuba viene y anda conmigo... ¡Jamás me fui!

    Muchas gracias, de corazón y llena de gratitud.

    Abrazos

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