ANALES contados por
Marco Tulio sobre carruaje de hierba
Con mi ferviente prédica paz doy a mi
conciencia
Te pareces a Job
tan alerta con el párpado abierto
sobre asiento de hojas
en espera de los ángeles.
Tu verso
galopante en mi retina
es hueso de almíbar y lucero
que muestra el primer día de la tierra
en caída hacia glaciares sin balcones.
Es hora del suspiro
de recorrer la humanidad en el ala de un zapato
de soñar que nunca fuimos penitentes
ni inquisidores o anarquistas.
El instante y la vigilia son Punto Cero
Perpetuidad
y
aliento de todas las criaturas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario