Alaíde Foppa, pionera feminista,
poetisa, docente
(Tomado de heroinas.com)
Alaíde Foppa (3 de diciembre de 1914,
Barcelona, España - 19 de diciembre de 1980, Ciudad de Guatemala ) fue una
poetisa, escritora, feminista, crítica de arte, profesora y traductora, de
ascendencia guatemalteca por parte de madre y argentina por la vía paterna,
quien vivió como exiliada en México, país donde se casó con Alfonso Solorzano,
también guatemalteco, en donde nacieron tres de sus cinco hijos, y en donde
escribió gran parte de su obra poética.
Vivió también en Argentina y en Italia
habiendo estudiado historia del arte y letras. Durante su exilio en México fue
docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional
Autónoma de México en la que ejerció la cátedra de literatura italiana y de
sociología.
Antes de vivir en México, radicó en
Guatemala durante los años cuarenta, adquiriendo la nacionalidad guatemalteca.
En este país conoció al presidente Juan José Arévalo de quien tuvo su primer
hijo, Julio Solórzano, que nació ya en México durante su exilio, y que fue
reconocido por Alfonso Solorzano, razón por la cual lleva su apellido.
Fue una feminista activa que participó
en defensa de los intereses de género. Fundó y colaboró en FEM, tal vez la
primera revista semanal feminista de México. Colaboró también en el Foro de la
Mujer, programa radiofónico transmitido por Radio Universidad durante varios
años. Se integró activamente a la Agrupación Internacional de Mujeres contra la
Represión.
Como crítica de arte, durante su
estancia en México, promovió la actividad de numerosas artistas plásticas que
luchaban por avanzar en su medio profesional y lo hizo tanto por conducto del
Instituto Nacional de Bellas Artes del que fue asesora como de la revista FEM.
Durante la década de los años setenta
algunos de sus hijos se involucraron con la guerrilla guatemalteca,
específicamente con el Ejército de los Pobres. Como resultado de su
participación, dos de ellos fueron asesinados. La muerte de su esposo ocurrió
también en esa época. La tristeza que tales eventos provocaron en Alaíde Foppa,
la hicieron escribir algunas de sus poesías más sentidas.
Más tarde, en 1980, volvió a viajar a Guatemala para aclarar la muerte de
sus hijos y renovar su pasaporte Guatemalteco vencido. El 19 de diciembre fue
secuestrada por la G2 -sección de inteligencia del ejército de Guatemala- a
plena luz del sol en la 9ª avenida de la Ciudad de Guatemala, desapareciendo
sin dejar rastro. Se culpó al gobierno del general Fernando Romeo Lucas García
de la desaparición y más tarde de su asesinato. Organismos internacionales y grupos
de intelectuales de Francia, Estados Unidos y México exigieron que fuera
regresada con vida, sin tener éxito en sus demandas. Muchos años después, su
hijo mayor, Julio, quien vive en México, condujo una campaña, también de corte
internacional, para tratar de encontrar sus restos y a los culpables de su
muerte. Se dijo que los despojos de Alaíde Foppa habían finalmente aparecido en
el cementerio de La Verbena, cerca de ciudad Guatemala.
Pionera en el feminismo, en 1976
fundó la revista Fem, tal vez la primera revista semanal feminista de México.
Colaboró también en el Foro de la Mujer, programa radiofónico transmitido por
Radio Universidad en México durante varios años y se integró activamente a la
Agrupación Internacional de Mujeres contra la Represión.
También vive el compromiso desde su
puesto de profesora de la UNAM donde ocupa la primera cátedra de sociología de
la mujer en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. El curso fue llamado
en principio: Sociología de las minorías. Según Elena Urrutia el término mujer
habría aterrorizado a algunos.
"Desde esta tribuna Alaíde forma a
varias generaciones de estudiantes en el pensamiento feminista. Como
traductora, apoya la divulgación de artículos de autoras feministas como Simone
de Beauvoir, Dacia Maraini y Gisele Halimi publicados en la revista Fem. El
primer número sale un año después del año internacional de la mujer celebrado
en México.
Alaíde saca adelante el proyecto
editorial financiándolo con sus propios recursos u organizando subastas con las
obras de sus amigos pintores: Corzas, Toledo, Cuevas, Ehrenberg, Rabel, Belkin
para no recurrir a la publiciad compercial. El equipo de redacción se reúne en
su casa cada semana, en las calles de Hortensias y Camelia en el barrio de la
Florida.
Como crítica de arte, Alaíde incorpora
el pensamiento feminista en este terreno: organiza exposiciones y convoca
debates para discutir la posibilidad de "producir un arte feminista".
En noviembre de 1977 organiza en el Museo de Arte Carrillo Gil una exposición
de mujeres pintoras, escultoras, fotógrafas ceramistas para la cual escribe el
catálogo de presentación.
Como crítica de arte, durante su
estancia en México, promovió la actividad de numerosas artistas plásticas que
luchaban por avanzar en su medio profesional y lo hizo tanto por conducto del
Instituto Nacional de Bellas Artes del que fue asesora como de la revista Fem.
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