sábado, 9 de diciembre de 2017

De: AL FILO DE LA FE (48) Ed. CASA EOLO, 2011

III                  

no soy el abad ni el clérigo 
sujeto a órdenes doctrinales 
con la fe del crucifijo 
ardiente
en el bolsillo. 
el santo padre ajusta nuestra cuerda 
frente al gran manjar de la codicia. 
no tengo dádivas
ni odas que intercedan por mi suerte 
tras el IV concilio de letrán. 
sólo cuento con mis ojos
-tibia polvaredaque 
se niegan a ver. 
no estuve en tierra santa 
después de mi pedazo de barrio. 
EN EL NOMBRE DE DIOS 
me han sacado los dientes. 
no pude recibir indulgencia
por mi bocado de luto 
ni escribir en las paredes 
con otra tinta que no fuera mi sangre. 

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