VII
mi agujero cargado de estrellas
me llevó al sol para dar testimonio
de la única fe que poseo.
vomité ante el santo oficio
un aguacero de palabras
que me definen como hereje
entre cruentos cálculos voraces
-ladrones de ojos-
el ángel vino y me dio la bofetada
en el centro de la luz.
no puedo con tanta crápula en los hombros
con tanto ruiseñor encallado
en la alquimia del telescopio.
soy un número tatuado en el ombligo de dios
una página desvelada en los sueños cautivos…
dicen que mi sacrilegio es mortal
y no quiero abrazarme
EN EL NOMBRE DE DIOS
a los tentáculos del fuego.
debo ser estático
mientras me confinan a la sagrada escritura.
mi agujero cargado de estrellas
me llevó al sol para dar testimonio
de la única fe que poseo.
vomité ante el santo oficio
un aguacero de palabras
que me definen como hereje
entre cruentos cálculos voraces
-ladrones de ojos-
el ángel vino y me dio la bofetada
en el centro de la luz.
no puedo con tanta crápula en los hombros
con tanto ruiseñor encallado
en la alquimia del telescopio.
soy un número tatuado en el ombligo de dios
una página desvelada en los sueños cautivos…
dicen que mi sacrilegio es mortal
y no quiero abrazarme
EN EL NOMBRE DE DIOS
a los tentáculos del fuego.
debo ser estático
mientras me confinan a la sagrada escritura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario