Comparto esta soledad
que me fue dada junto a la
copa y la espada.
Dios me hizo guerrera
-mujer impermeable-
roja en magnitudes de
pentagrama y sin olas
ni agujeros por donde escape
el dolor.
Me hizo ebria
ante el maleficio que destapa
los rincones
en la generosidad de las
fábulas
que muchas
veces no creo.
Él se ha reído de mí
sentado a la mesa
donde leo sus acertijos
y arrojo por la borda el
precio de un arco iris.
No soy capaz de disimular un
tramo de aguas mansas
ni las muchas balas que me
quedan
en la
trastienda de la fe.
MDenis©estevientotandiabólico
No hay comentarios:
Publicar un comentario