No busques más coartada que la sombra.
Si no puedes burlar la cuerda
en torno al cuello tendrás el grito.
La multitud
al final del camino
abre
su pozo ciego
y nos hunde sin pronunciar una lágrima.
Es bueno llorar,
es comprensible si un poeta se ahorca en los
pretextos
o desaloja los cristos que nos rompen el alma.
MDenis©credodelospoetasalucinados
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