Inauguró Gran Teatro de La Habana estatua de Alicia
Alonso
1 enero 2018
El Gran Teatro de La
Habana Alicia Alonso suma hoy a sus atributos ornamentales una estatua de esa
legendaria bailarina cubana, erigida por los escultores José Villa Soberón y
Gabriel Cisneros.
Los incontables
admiradores de la Alonso podrán peregrinar ahora hasta esta gran representación
en bronce que será develada en el interior de la institución que desde 2016
lleva el nombre de la prima ballerina assoluta cubana, distinguida con las
máximas condecoraciones del país.
Siento una felicidad
grande porque es una forma eterna de reconocer mi arte, confesó la Alonso a
Prensa Latina hace unos meses, durante una visita al taller de esculturas del
Instituto Superior de Arte (ISA), cuando Villa Soberón y Cisneros comenzaban a
moldear su imagen.
Va a ser una escultura
un poco atrevida pues la bailarina estará soportada en una sola pierna, precisó
entonces Villa Soberón, el artífice que sentó a John Lennon en un parque de
esta capital, y recostó a Ernest Hemingway en la barra de su bar-restaurante
favorito en La Habana, El Floridita, como si aquí vivieran.
Yo trabajo los dos
lenguajes de la escultura: el figurativo y el abstracto, con el último me
identifico más en lo personal pero su lectura requiere de un espectador un poco
más especializado o preparado, mientras el primero conlleva una responsabilidad
con el público más amplio, explicó.
Los encargos de este
tipo lo sumergen en preocupaciones, sin embargo, las esculturas figurativas del
ganador del Premio Nacional de Artes Plásticas en 2008, atraen la mirada de
nativos y turistas porque parecen vivas.
Más allá de si se
inspira en una obra particular o en varias, la estatua de la bailarina capta
algo esencial en ella: el movimiento.
Inevitablemente, un
icono levitará en la mente de los conocedores del ballet y será el de Giselle;
pues la pose evoca un momento del primer acto de esa obra cumbre del
romanticismo danzario en la cual la artista cubana cosechó su primer gran éxito
internacional.
Pese a representar
usualmente a personas en poses de la vida cotidiana, los escultores eligieron
recrear a la directora del Ballet Nacional de Cuba (BNC) como si estuviera en
el escenario, en una de sus salidas triunfales que tanto el público le
aplaudía.
Lo cotidiano en
Alicia, en el marco del teatro, era precisamente verla bailando, comentó Villa
Soberón, quien se fascinó con ella desde su etapa estudiantil, hace casi medio
siglo, cuando la vio por primera vez…
(Con información de Prensa Latina)

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