RONDA AL DESCUBIERTO
POR GABRIELA
Lucero errante ilumina
la noche
donde suelo conciliarme
con la aurora.
Sucede que mis aristas
con letra se pintaron
en la eterna danza de
las horas.
Ocurre que edifico un
poema en tu nombre
y su arquitectura
frágil se deshoja.
Sucede que los
horizontes del delirio
enmudecen nuestras
bocas.
Ocurre que en ocasiones
detengo el reloj
y entre versos
reblandece mi roca.
Todo acontece infinito
en el instante
donde tan mal van las
cosas.
Oh, niña errante, en mi párpado dormido
hoy sólo tengo
silencios
silencios
y mis zapatos no
alcanzan tu ronda
ni los trigos
ni las olas.
MDenis©GabrielaMistral

No hay comentarios:
Publicar un comentario