Enrique Lihn,
una de las voces más lúcidas de la poesía nacional chilena, nació en Santiago
el 3 de septiembre de 1929. Pese a ser conocido principalmente por su labor
poética, este miembro de la Generación
Literaria de 1950 supo
también desplegar su discurso ácido y escéptico en el ámbito de la crítica, la
narrativa, la dramaturgia, el comic y el happening,
convirtiéndose en un fecundo animador de la vida literaria y cultural del
Santiago de su época.
Luego de estudiar en el Saint George
College, Lihn ingresó al Colegio Alemán, lo que posteriormente recordó en el
poema "Nunca salí del horroroso Chile", incluido en el poemario A
partir de Manhattan (1979):
"Nunca salí del habla que el Liceo Alemán/ me inflingió en sus dos patios
como en un regimiento/ mordiendo en ella el polvo de un exilio imposible/ Otras
lenguas me inspiran un sagrado rencor/ el miedo de perder con la lengua
materna/ toda la realidad. Nunca salí de nada."
Posteriormente, en el año 1942, ingresó a
la Escuela de Bellas Artes de Santiago, en calidad de estudiante libre de
dibujo y pintura, dando cuenta de una vocación que permanecería en él, pese a
abandonar la formación plástica. A partir de esta experiencia, Lihn no solo se
vincularía al grupo intelectual formado en torno a la Escuela de Bellas Artes,
sino que más tarde colaboró con diversos medios de prensa en el área gráfica,
publicando incluso Un
cómic (1992),
obra realizada en colaboración con Alejandro
Jodorowsky, en la cual
Lihn ofició como dibujante.
En constante actividad, Enrique Lihn
participó en innumerables proyectos editoriales, como la revista Cormorán (1969-1971)
y la edición del collage Quebrantahuesos (1952). También colaboró con poemas, columnas y artículos de
opinión en los
diarios El Siglo, Las Últimas Noticias y La Época, así como en Revista de Arte, Atenea, Cauce y Apsi. Asimismo, desarrolló una intensa
vida académica, vinculada fundamentalmente al Departamento de Estudios
Humanísticos de la Universidad
de Chile y a los
Talleres de Poesía de la Universidad
Católica.
Portador de una visión crítica y
descarnada de la vida y la literatura, libros como La pieza oscura fijan hitos no solo para su propia
poesía, sino que para el panorama poético chileno en su conjunto. Por su
importancia y vastedad, son múltiples los artículos y notas críticas sobre su
obra, tanto en Chile
como en el extranjero. Enrique Lihn vuelca en su escritura las sospechas que
abriga sobre los modos de representación de la realidad en el arte, así como el
constante desarraigo que atraviesa sus textos, como sucede con El
Paseo Ahumada (1983),
libro que también expresa otra de las líneas fundamentales del trabajo de Lihn:
la poesía urbana. Otra de las características fundamentales de su obra es la
constante apelación al oficio del escritor y al sentido de su hacer, línea de
trabajo que desarrolla en La
musiquilla de las pobres esferas (1969). De sus motivaciones y concepciones en torno a la
literatura y el arte quedan las Conversaciones
con Enrique Lihn,
serie de entrevistas realizadas por Pedro Lastra que recorren el imaginario del
poeta. Víctima del cáncer, escribió hasta el último momento de su vida, a pesar
de la enfermedad, de lo que surgió el libro Diario
de muerte,
publicado en forma póstuma por Pedro Lastra y Adriana Valdés.
Enrique Lihn falleció en Santiago el 10 de julio de 1988.
http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-3408.html
http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-3408.html

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