(Niccolò Foscolo; Isla de Zante, Grecia,
1788 - Turham Green, Reino Unido, 1827) Poeta, novelista y dramaturgo italiano.
También filólogo, crítico y traductor, Foscolo representó al intelectual laico
que poco después daría forma a la cultura del Risorgimento y, con ella, a la
construcción del estado nacional italiano.
Ugo Foscolo nació en una isla griega que
pertenecía entonces a la República de Venecia. En 1795, cuando su familia ya
vivía en Venecia, cambió su nombre original Niccolò por el de Ugo. Lector
incansable de la literatura clásica griega, latina e italiana, y de los
filósofos y pensadores modernos, modeló su espíritu en dos direcciones
entrecruzadas: la creación literaria y la lucha política.
Su primera tragedia, inspirada en Vittorio
Alfieri, al que admiraba ciegamente, se
representó en 1797. Tieste, cargada de furor libertario, atrajo el interés de
los críticos, pero también de la policía. La llegada de Napoleón a Italia, para quien escribió A Bonaparte liberador y A los
nuevos republicanos (1797), le permitió salir esperanzado
de sus sucesivos escondites. La decepción llegó de inmediato con el tratado de
Campoformio (por el que Bonaparte cedía Venecia a Austria) y huyó a Milán.
Los amores apasionados e ilegítimos y la guerra lo
llevaron a Bolonia, Génova, Florencia, otra vez a Milán y finalmente a Londres.
Herido en dos ocasiones y decepcionado por el carácter subalterno de Italia en
el sistema napoleónico, terminó y publicó Últimas cartas de Jacobo Ortis (1803), novela epistolar inspirada en La Nueva Eloísa de Rousseau y en el Werther de Goethe. A diferencia de sus modelos, la narración de Foscolo
armoniza la decepción amorosa con la pérdida de la patria. Muy autobiográfica,
la novela representa el drama más íntimo del autor: el desarraigo, que se
traducirá, en todas sus producciones, en la defensa de lo individual, vivido
como derrota, como contradicción y como destino.
De forma paradójica, sin embargo, la libertad del yo
predestinado a la soledad no apela al lenguaje romántico sino a las formas
clásicas herederas de una tradición impersonal, como se lee en los sonetos y
odas de Poesías (1803)
y en el carmen Los sepulcros (1807), su obra más célebre. En este carmen
(forma que los latinos destinaban a lo solemne y ritual) de 295 endecasílabos
libres, la reflexión sobre la muerte parte de una decisión muy discutida: según
habían dispuesto los franceses, los muertos debían ser enterrados extramuros.
Las sepulturas de Foscolo, recordando su dimensión más real, despliegan una
cruel e infinita simbología: son una búsqueda de consolación y una aceptación
heroica de la condición humana. Y esas "ilusiones", esos mitos sobre
la muerte, inauguran, según él, la civilización, y fundan la sociedad y la
historia humanas.
Influido por la ironía y el desapego de Viaje sentimental por Francia e Italia de Laurence
Sterne, Ugo Foscolo inventó además, en Noticia acerca del clérigo Didimo (1813), a un personaje y a su obra; como el propio
autor, el ficticio clérigo conoció la vanidad social y la dureza de la vida
militar.
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/foscolo.htm
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/foscolo.htm

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