(Charleville, Francia, 1854 - Marsella, id., 1891)
Poeta francés, uno de los máximos representantes del simbolismo, tendencia
dominante en la segunda mitad del siglo XIX que suele señalarse como el inicio
de la lírica contemporánea. A pesar de su efímera carrera literaria (escribió
su último libro a los veinte años), la importancia de su obra es equiparable a
la de los otros grandes nombres de esta corriente: Charles Baudelaire, Stéphane Mallarmé y
Paul Verlaine, poeta este último con quien mantuvo una atormentada relación.
Los padres de Rimbaud se separaron en
1860, y el pequeño Arthur fue educado por su madre, una mujer autoritaria.
Destacó pronto en el colegio de Charleville por su precocidad. En septiembre de
1870 se fugó de casa por vez primera y fue detenido por los soldados prusianos
en una estación de París. Su profesor, Georges Izambard, lo salvó de la cárcel,
pero al mes siguiente intentó de nuevo la fuga, esta vez dirigiéndose hacia la
región del Norte. Después de trasladarse a Bélgica, quiso emprender carrera
como periodista en la ciudad de Charleroi. Entre las dos fugas había empezado a
escribir un libro destinado a Paul Demeny, pariente de su profesor y poeta
reconocido en París.
Cuando regresó a Charleville en el invierno de
1870-1871, su colegio había sido convertido en hospital militar. Huyó a París
en febrero y fue testigo de los disturbios provocados por la amnistía decretada
por el gobierno de Versalles. Volvió con su familia en marzo, en plena Comuna,
y publicó la famosa Carta del vidente. Auténtico credo estético, la Carta del vidente definía
al poeta del futuro como un «ladrón de fuego» que busca la alquimia verbal y lo
desconocido a través de un «largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los
sentidos».
Paul Verlaine,
a quien había enviado algunos poemas, le invitó a París. Rimbaud llegó con un
poema, El barco ebrio, quizás la mayor expresión de su genio visionario,
que impresionó profundamente a su anfitrión. En París se integró enseguida en
el círculo literario del club zutista y escribió el Album zutique.
Tras una breve estancia en Charleville,
donde compuso algunos poemas sencillos, más o menos místicos, nació una
tormentosa relación amorosa con Verlaine, que empezó en el Barrio Latino de
París, en mayo de 1872. Tras abandonar a su esposa Mathilde, Verlaine se
instaló con Rimbaud en Bruselas y más tarde en Londres, para experimentar lo
que, según Rimbaud, debía ser la aventura de la poesía.
En contacto con los partidarios
exiliados de la Comuna, sus vidas se volvieron cada vez más caóticas, a medida
que uno y otro cultivaban excentricidades de todo tipo. En julio de 1873,
Verlaine, el «desgraciado hermano» de Rimbaud, huyó a Bruselas; pretendía
enrolarse con los carlistas, o suicidarse. Llamó a Rimbaud, éste acudió a su
lado y volvieron las disputas. Llevado por su carácter depresivo, y sospechando
que iba a ser abandonado pronto, Verlaine disparó a Rimbaud y lo hirió, por lo
que fue arrestado y encarcelado.
Mientras se recuperaba en sus Ardenas natales, Arthur
Rimbaud terminó el libro autobiográfico Una
estancia en el infierno, donde relataba su
historia y daba cuenta de su rebeldía adolescente. Luego, gracias a su madre,
publicó Alquimia del verbo, pero la obra no fue distribuida (Rimbaud dejó una
copia en la prisión para Verlaine, y repartió otros pocos ejemplares entre sus
amigos). Regresó a Londres, acompañado por el también poeta Germain Nouveau, en
1874, y preparó su última obra, Las
iluminaciones, cerca de cincuenta poemas en prosa que
proyectan sucesivos universos y proponen una nueva definición del hombre y del
amor. Después de este libro, escrito a los veinte años, Arthur Rimbaud abandonó
definitivamente la literatura.
La segunda parte de la vida de Rimbaud
fue una especie de caos aventurero. Empezó como preceptor en Stuttgart, se
alistó (y desertó luego) en el ejército colonial holandés y viajó en dos
ocasiones a Chipre (1879 y 1880). Después de distintas escalas en el Mar Rojo,
se instaló en Adén y más tarde en Harar (Etiopía). Se dedicó al comercio de
marfil, café, oro o cualquier producto que consiguiera por el trueque de alguna
mercancía europea; también envió informes a la Sociedad Francesa de Geografía.
En 1885 volvió a Adén y vendió armas. Atravesó el desierto de Danakil y se tomó
un tiempo de descanso en Egipto. Por último regresó a Harar, donde prosperaban
sus negocios. En 1891, aquejado de fuertes dolores en la pierna derecha, volvió
a Francia, donde le fue amputada; murió poco después en un hospital de
Marsella.

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