Para atravesar la vida
es necesario hacer rodar el planeta
que el náufrago arroja al océano.
Es imprescindible ser lucerna
y consumir el espacio del sueño
donde los puentes declaran la distancia
entre jardines y auroras
que jamás llegan a tocarse.
MDenis©2013
(imagen tomada de la red)
No hay comentarios:
Publicar un comentario