POEMA XII
Los peces son
Con su
boca triste,
Con sus
ojos grandes
Privados
de cerrarlos,
Como
oscuras promesas
Saturadas
no sabemos
De qué
fríos.
Los peces,
Que ni
siquiera muertos
Pueden nombrarse
Plácidamente
peces
Aunque
mueran tranquilos
De
sosegada senectud
Bajo las
aguas
Y no
pescados
Como estos
que desuello.
Los peces,
Esas
pobres criaturas
Despojadas
de manos,
De certero
silencio,
Siempre
solos,
Mojados
siempre.
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