La bala que atravesó tu espalda
esa
que llevaba el
apellido de la muerte
no pudo ocultar
lo sanguinaria que
puede resultar la impotencia
de los temerosos
sabuesos.
Te mató esa bala,
compatriota
y contigo
pretendió matar la
libertad
que por un instante
fue tuya.
MDenis©Ánimascimarronas
No hay comentarios:
Publicar un comentario