“Dale, que el tren no espera a nadie”, apremia a gritos una mujer en el andén del patio de cargas de la Estación Central. Tras una década paralizado, el tren con destino a Expocuba volvió a ponerse en marcha el pasado 2 de julio. Con bombo y platillo, las autoridades han celebrado que el trayecto vuelva a estar disponible este verano para brindar otras ofertas de ocio a los habaneros, pero también ha dejado a la vista basura, maleza, almacenes abandonados y cuartuchos diminutos en medio de la nada. Uno de nuestros reporteros se montó en una guagua fotón , los nuevos taxis eléctricos que empezaron a funcionar en varias ciudades cubanas. Descubrió, entre otras cosas, que en un solo día un chofer gana más que su madre con la jubilación de un mes. Los vehículos son cómodos y tienen un buen aire acondicionado, aunque no todo el mundo puede permitirse los 20 pesos que cuestan para ir (y volver) cada día al trabajo. Pemex envió petróleo a Cuba por valor de 166 millones de dólares en el primer trimestre de 2025. La cantidad resulta del cálculo del precio de los 19,600 barriles de petróleo al día que exportó a la Isla a través de su filial Gasolinas Bienestar SA. La cantidad es ligeramente inferior a la que vendió en el mismo período de 2024, aunque aún no se sabe cuál es el mecanismo para hacer efectiva la compra, ya que la compañía afirma que no lo está donando, pero el Gobierno carece de fondos para pagar. Xavier Carbonell leyó Castro , un cómic de Reinhard Kleist . "La nota de contracubierta de Norma me había prometido una hagiografía del caudillo. Kleist me sorprendió. Encontré un libro equilibrado y lleno de matices. Si en el comienzo –de los años 30 a 1959– hay cierta épica, pronto el mito se diluye. Podemos ver a Castro de lejos gracias a la técnica con que narra Kleist: vemos la Revolución desde los ojos de Karl, un alemán que viaja a la Sierra Maestra para fotografiar a los rebeldes y que se va quedando en Cuba”. Yunior García Aguilera dedica su columna Condenadme, Instagram me absolverá a uno de los más populares nietos de Fidel Castro, siempre en el centro de las críticas del oficialismo por su ostentación. "Atacar a Sandro parece fácil. Compararlo con Smirnov también. A quien jamás mencionarán a los talibanes es al nieto preferido de Raúl Castro: El Cangrejo. Raúl Guillermo Rodríguez Castro –hijo de Débora Castro Espín y el difunto López-Calleja– hace que Sandro parezca un plebeyo. |
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