La Isla ha vuelto a sufrir una preocupante desconexión en su sistema eléctrico nacional, en esta ocasión la caída no ha sido completa, sino de la zona occidental, por un fallo de transmisión entre dos termoeléctricas de la región. Aunque la conexión se recuperó en pocas horas, la población sigue como si el apagón fuera eterno. El problema fundamental continúa estando en la escasez de combustible, que mantiene fuera de servicio a casi la totalidad de la generación distribuida. Este miércoles apenas se produjo un tercio de la demanda nacional, y la caída de las exportación de petróleo venezolano lo explica en parte. En noviembre, solo se enviaron 24.000 barriles por día, menos de la mitad de lo pactado. El chikungunya sigue desbordando a las autoridades, que este jueves informaron de un acumulado superior a los 40.000 contagios. Los datos oficiales entregados a la Organización Panamericana de la Salud revelan que la incidencia está en 350 casos por cada 100.000 habitantes, el doble que hace un mes. Con esa cifra, continúa liderando la tasa del continente, dejando al segundo –Brasil, 150– muy atrás. Además, esta semana la Isla notificó 21 muertes vinculadas a esta enfermedad, además de 12 por dengue. Las redes elevan casi al triple la mortalidad por arbovirosis. La avalancha de solicitudes de nacionalidad española mediante la Ley de Memoria Democrática ya tiene magnitudes. Son 3,2 millones de personas las que aspiran a obtenerla en todo el mundo, 600.000 de ellas en Cuba, solo por detrás del 1,2 millones de Argentina. La preocupación es ahora que algunos de ellos no lleguen a ver el trámite completado. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores español admiten que se puede tardar años en gestionar tal volumen de documentos aunque se han reforzado las plantillas. Además, advierten de que otros asuntos consulares se atrasan y que se necesitarán muchos más medios humanos para atender a una población tan creciente en el exterior. Jorge L. León recuerda uno de esos bonitos y a veces raros episodios que deja el deporte en que dos rivales aparcan sus diferencias ideológicas o competitivas, cuando del Bobby Fischer y Mijaíl Tal jugaron al ajedrez en un hospital de Curazao. “La relación entre Fischer y Tal no fue constante ni estrecha, pero sí auténtica. Se respetaban profundamente. Tal admiraba el talento prodigioso y la honestidad brutal de Fischer. Fischer admiraba la creatividad táctica y la genialidad espontánea de Tal”. Yunior García Aguilera aborda en este texto de opinión la importancia del dress code de los autócratas a partir del reciente uso y abuso del traje militar por Maduro, Díaz-Canel o Putin. “Si finalmente se desata un conflicto armado en Venezuela, veremos cuántos de esos uniformes se aprietan el zambrán o cuántos trajes eran solo parte del decorado. Ya sabemos que ni el hábito hace al monje, ni el diablo se viste siempre de Prada, la mayoría de las veces… lo hace de verde olivo”. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario