El Banco Central de Cuba autorizó esta semana a la empresa española Bagalso Internacional S.L. para gestionar el envío de remesas a la Isla. La resolución permite a la firma gallega, que solo tiene tres meses de creación, canalizar fondos para depósitos en cuentas, tarjetas prepago y la entrega de efectivo tanto en moneda nacional como en divisas a los beneficiarios. La medida busca alternativas tras las sanciones impuestas a Orbit S.A. (vinculada al conglomerado militar Gaesa), siguiendo un modelo similar al recientemente aprobado para la empresa estadounidense Cubamax. El central Melanio Hernández de Tuinicú, en Sancti Spíritus, no solo era el que mejores resultados tenía en los últimos años, sino que fue el único que cumplió con el plan de producción en 2025. Pero la crisis ha acabado forzando su cierre hasta que las condiciones lo permitan, un horizonte que a duras penas se divisa. El ingenio había molido ya el 40% de lo proyectado, apenas 5.600 toneladas y deja claro que la zafra este año será infinitamente peor que las recientes, que ya fueron sucesivamente las peores de la historia. Otros centrales han sufrido situaciones parecidas y se dedican a labores como la producción de carbón vegetal, el cultivo de tabaco con tracción animal o incluso la reparación de parques infantiles. La corrupción en el racionamiento de la poca gasolina que hay en Cuba no es ninguna novedad, pero el crecimiento desde que la crisis se agravó ha sido muy significativo. Decenas de miles de usuarios enfrentan esperas de meses en la cola virtual de la aplicación Ticket, mientras prolifera el mercado negro, donde el litro se vende a entre 3.500 y 5.000 pesos. En los grupos de Cimex para informar de la distribución, la indignación es constante y las denuncias incluyen la reventa ilegal del producto por parte de autos de alquiler turístico, la complicidad de empleados de los servicentros y la falta de transparencia en los suministros. En busca de la luz por las calles desiertas de La Habana, nueva crónica de Yoani Sánchez desde una capital a oscuras. “Me llama una vecina para decirme que regresó la corriente a mi edificio. Doy media vuelta y dejo a mis espaldas al policía de la solitaria coreografía. Anoche tocaron los calderos en varios barrios habaneros así que nos han restablecido la electricidad antes de lo planificado. El 'bloque de los comemierdas' está aprendiendo. Ya no hay código postal que nos separe. Todos somos como la Esquina de Toyo en esta hora de tinieblas”. Yunior García Aguilera analiza lo ocurrido en Nepal tras la revuelta y elecciones que llevaron a la caída del Partido Comunista. “Tal vez esa sea la imagen más útil para mirar desde Cuba. No la de un paraíso repentino ni la de una revolución nueva, sino la de un decorado que empieza a agrietarse porque ya no consigue hipnotizar a los jóvenes. Y sobre todo: el poder de las calles. En Nepal, el decorado comunista se desplomó sobre sus propios escombros. En la Isla todavía sigue en pie. Pero hasta los escenarios más rígidos terminan cediendo cuando el público deja de aplaudirlos”. |
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