El Banco Central de Cuba ha anunciado la puesta en circulación de dos nuevos billetes de alta denominación: uno de 2.000 pesos con el rostro de Mariana Grajales y otro de 5.000 con el de Celia Sánchez Manduley. El hincapié que ha hecho el Gobierno en que esta es la primera vez en la historia del país que ponen a mujeres como efigie principal de papel moneda no logra opacar lo importante, y que también han reconocido las autoridades: la decisión se toma debido a la imparable inflación. La inflación, precisamente, es la razón principal que está empujando a ancianos o a empleados a punto de jubilarse a redoblar su trabajo o, en no pocos casos, a buscar nuevas formas de ingresos. Este diario habló con varios de ellos que intentan subsistir en las calles de Matanzas. "Puede que un día alguien quiera invertir y mejoremos las ofertas, pero, al paso que van las cosas, no sé si esté vivo para ver una mejora", confiesa Duarte, ex custodio de seguridad nocturna en uno de los muelles del puerto. Era previsible que los cuatro minutos de entrevista de CNN a Sandro Castro, influencer y nieto del fallecido líder de la Revolución, hiciera correr ríos de tinta. Especialmente, por lo que declaró al ser preguntado sobre la labor del actual presidente, Miguel Díaz-Canel: “Para mí no está haciendo un buen trabajo, porque hace rato tenía que haber hecho muchísimas cosas. Muchísimas cosas que no se han hecho bien y hoy en día nos están perjudicando”. Yoani Sánchez sigue caminando en mitad de la crisis sin precedentes y contando lo que ve en sus crónicas sobre La Habana. En uno de sus paseos, esta semana, pasó al costado de la Embajada de la Federación Rusa: "Nunca me ha gustado ese edificio. Parece la torre de control de un aeropuerto o una espada hundida en un costado de esta ciudad. Es tenebroso. Mientras paso a pocos metros de su fea estructura me pregunto qué pensarán en el Kremlin de nosotros. Me imagino a unos rusos hartos ya de sacarle las castañas del fuego a sus camaradas cubanos, pero necesitados también de tener aliados en este hemisferio". "No quiero que caigan bombas sobre la tierra donde nací. Pero tampoco deseo que un régimen que ha destruido a la nación y reprime a sus habitantes siga en el poder, condenándonos a una extinción lenta". Yunior García Aguilera expresa cuál es su dilema moral. "Desde democracias consolidadas quizá resulte difícil comprenderlo. En países donde existen elecciones libres, alternancia y cauces institucionales, sería absurdo desear que un ejército extranjero entrara a derrocar al Gobierno. Pero los cubanos hemos sido despojados justamente de esa posibilidad elemental". |
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