Después de la salida de la Isla de la minera canadiense Sherritt por temor a las sanciones de EE UU, las miradas están puestas sobre las empresas españolas, especialmente la hotelera Meliá, que gestiona 34 establecimientos propiedad del Estado cubano. Un aviso preocupante ha llegado por parte del Consejo Económico y Comercial de EE UU-Cuba, que publicó un artículo en el que se pregunta si la compañía española será la próxima en cesar su colaboración con el conglomerado militar Gaesa por la presión del Título IV de la Ley Helms-Burton y una posible inclusión en la lista especial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros. Según una investigación de CNN, al menos 25 vuelos militares estadounidenses han sido detectados desde el pasado 4 de febrero. La cadena, que se basa en datos abiertos de rastreo aéreo y registros de vuelos disponibles públicamente, sostiene que el patrón de operaciones parece haberse hecho visible de manera deliberada, en el contexto del aumento de la tensión entre Washington y La Habana. La investigación documenta vuelos de aeronaves militares y de inteligencia alrededor de la Isla, la mayoría concentrados en las inmediaciones de La Habana y Santiago de Cuba, algunos a menos de 64 kilómetros de la costa. En comparación, EE UU realizó en el 2025 “solo unos pocos vuelos de inteligencia” de esta naturaleza en las cercanías de la Isla. Dos madres solteras y sus respectivas familias, que hasta ahora vivían en condiciones de hacinamiento, fueron las agraciadas de las más recientes viviendas hechas de contenedores reciclados y entregadas por el Gobierno en La Habana. Este diario se acercó a las dos casitas, muy bien ubicadas en Nuevo Vedado, para comprobar de primera mano los acabados exteriores. Que no tengan ningún mecanismo de climatización y que el hierro no haya sido recubierto con ningún material es uno de los elementos que más preocupan a los expertos sobre este tipo de construcciones, que han llegado para quedarse en Cuba."Anoche una voz desesperada gritó en mi barrio. Dijo algo como 'luz' y después una palabrota. Yo estaba hundida en el sudor y en la parálisis después de varias noches con apenas tres o cuatro horas de sueño. Al levantarme no sabía si había sido real aquel grito pero un vecino me lo confirmó. Siento culpa de no haber apoyado al solitario manifestante, pero estaba desfallecida. El día anterior me había tocado una tarea agotadora: ir hacia una zona de la ciudad que me revuelve los recuerdos". Yoani Sánchez sigue caminando y contando una ciudad agotada por la escasez en sus Crónicas de La Habana. Rolando Gallardo sugiere algunos Apuntes para una transición hacia una república que funcione en Cuba, partiendo de una consideración: "El mayor obstáculo para el cambio no es la longevidad de una gerontocracia aferrada al poder ni la fidelidad de sus generales. Es algo más difícil de cuantificar y más difícil aún de reparar: el daño que 67 años de totalitarismo han infligido sobre la textura misma de la sociedad cubana. El régimen no solo destruyó instituciones: destruyó la confianza entre vecinos. Reemplazó el tejido social por una red de vigilancia y delación. Convirtió la envidia al que prospera en virtud cívica, y el fracaso colectivo en prueba de igualdad". |
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