El diario estadounidense The New York Times publicó un reportaje sobre la llamada Mafia Cubana en Quintana Roo en el que sale salpicado Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias El Cangrejo. Su nombre fue señalado al menos por dos miembros de la propia organización delictiva detenidos en Estados Unidos. El canciller cubano reaccionó calificando la información de "calumnias", pero sin pronunciarse sobre nieto de Raúl Castro, que no tiene cargo en el Gobierno y que ha estado involucrado en el diálogo abierto entre Washington y La Habana. A Gillon Capital, propiedad de la familia de Ray Washburne, ex asesor del presidente Donald Trump, le ha salido un competidor en la pugna por controlar Sherritt, que hasta las más recientes sanciones operaba las minas de níquel y cobalto en Cuba. William Pitt, cuya familia reclama la devolución o una indemnización por sus antiguas explotaciones en la Isla, explica por qué Washington busca un inversor estadounidense para comprar la canadiense: la industria militar necesita esos minerales. La prensa oficialista ha celebrado el tercer puesto de Cuba en los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Santo Domingo, pero ha guardado silencio sobre las nuevas fugas que siguen desangrando el deporte nacional. Los esgrimistas cubanos Adam Núñez y Hershey Daniela de la Cruz y el jardinero central del equipo de softbol Yasmani Álvarez no regresaron a la Isla. Yunior García Aguilera aprovecha el centenario del nacimiento de Fidel Castro para recordar la entrevista que concedió el dictador, en 1967, a la revista Playboy: "El hijo de Ángel Castro jamás regaló nada sin cobrar intereses, y entendió perfectamente el trueque. A cambio de un poco de escrutinio incómodo, se llevaba una audiencia que ni todos los discursos de la Plaza de la Revolución juntos podrían reunir: seis millones de estadounidenses cachondos. Terminó tan satisfecho que le mandó a Hefner una caja de puros con una nota manuscrita, agradeciéndole 'las presiones, torturas y abusos' del interrogatorio, en el tono jocoso de quien cree que ha ganado la partida. Pero la Historia, esa señora implacable, le añadiría una posdata que él jamás autorizó. Sus propias palabras, releídas hoy, lo desnudan mucho más de lo que logró la revista que se atribuía el oficio". "Dos semanas de convalecencia es mucho tiempo. En esos días, un cuerpo puede quedar exhausto de luchar contra la fiebre y el dolor, un barrio logra hundirse aún más en la crisis sanitaria y un país alcanza a despeñarse más abajo de donde estaba la última vez que caminé por sus calles. Siento que me han robado el final del mes de julio y el principio de este agosto, para traerme hasta un momento en que todo está peor que como lo dejé". Yoani Sánchez hace en esta crónica un recuento de sucesos ocurridos durante la enfermedad que aún padece y que evidencian el empeoramiento de la crisis. |
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