AQUÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

martes, 19 de agosto de 2014

NOTA DE MANUEL DÍAZ MARTÍNEZ QUE DEBO COMPARTIR

Nota al pie

 by Manuel Díaz Martínez
AsteriscoEn España, azotada por la corrupción -la de sus tribus políticas en primer término-, es comprensible que predicadores de labia milagrera estén capitalizando la frustración y la ira de los ciudadanos, y que éstos, por desesperación, fatiga o ingenuidad -o por un cóctel de tales elementos-, los estén apoderando. La Historia muestra que este fenómeno es recurrente. En nuestros días contemplamos dos ejemplos clásicos: la Cuba de Castro y la Venezuela de Chávez. Casos demostrativos de que los países donde este fenómeno acontece salen del Purgatorio para entrar en el Infierno. Al Paraíso no se arriba jamás porque, al menos en la Tierra, no existe, nadie lo ha visto, por más que la mitología comunista se empeñara en que admitiésemos que resplandecía en la URSS y sus satélites. Lo que sí existe en nuestro planeta -de ello hay experiencias atendibles- es la posibilidad de cuidar la democracia para que no deje de ser, mientras no aparezca algo realmente mejor, la más soportable de las frustraciones políticas a las que nos ha conducido la condición humana.

2 comentarios:

  1. No estoy de acuerdo con el análisis del señor, aunque lo respeto —que cada cual tiene derecho a pensar—. A la distancia, pienso que España necesita un cambio, esa democracia que salva los bancos...no me resulta, amiga. Todos los extremos son malos —bien lo sabemos—, pero tienes los logros —reconocidos por todos los Organismos Internacionales— de Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina, Islandia...también, por qué no, Viet Nam, China —después de exterminado el estúpido maoismo—, Rusia se ha ido irguiendo poco a poco. Además, fíjate que los países nórdicos han sufrido menos la crisis, que los del sur de Europa —solo con no aplicar al 100% los dictámenes del capital financiero internacional—. Por igual, observa que Alemania exige a España, Portugal, Grecia, etc, lo que ella aplica ¨suavemente¨ con los suyos. Basta un gobierno decente, que quiera hacer por sus nacionales, para que las cosas marchen —qunque sea contra-corriente—. Los humanos tenemos poca memoria histórica...es que nadie recuerda cómo Japón se levantó de las ruinas —siendo un país tan pobre en recursos naturales, y tan azotado por meteoros—? La cosa está difícil, pero hay caminos —incluso, en contra de las poderes dominantes— que ayudan a mejorarla. La palabra democracia, me resulta la más prostituida, y, todos se la otorgan; cuando todos sabemos, que ni en su origen se cumplió. Mira, si se husbiese cumplido la Constitución de 1940, no hubiese existido la revolución armada —Fidel justificó la lucha armada con su incumplimiento—. Fue considerada una de las Contituciones más avanzada de su época; pero, nadie la cumplió. Si se hubiese cumplido, quizás con un nacioanlista como Guiteras o JA Echeverría, bastaba con irla actualizando cuando diera lugar, no existiera la diáspora actual de nuestro pueblo, y viviéramos decentemente en nuestra islita.

    Beso

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  2. De acuerdo contigo, amigo mío, pero no es la "democracia" quien salva a los bancos sino las "tribus" minoristas que gobiernan a los pueblos. Conscientes estamos de que a estos grupúsculos encorbatados hay que aplastarlos como a cucarachas. Sin embargo, el anterior artículo -a mi limitado modo de ver la política y sus astucias- es un llamado de alerta contra los "mesías" que se alzan proclamando nuevas reformas económico-sociales que, a la larga, solo conducirán a la más absoluta miseria. Es enorme la lista de cubanos, venezolanos, etc... que pueden dar fe de ello. A más de medio siglo continúo preguntándome: ¿cuándo se podrá vivir dignamente en nuestra islita? ¿Habrá espacio después para la diáspora más allá del sentimiento que le une a ella? No lo sé, a veces creo que la gran mayoría padecería de inadaptación. Las heridas jamás podrán cerrarse y no podemos aceptar que la historia se repita en ningún otro lugar del mundo.
    Beso

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