AQUÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

martes, 1 de agosto de 2017

CARTA SIN CUÑOS QUE DECLARAN EL ESTADO DE SU ALMA

  Oh, mi fiel, ¿hacia qué universo hacer volar las emociones? ¿Qué indumentaria podré calzar para llegar a tus labios? ¡Qué dulzura, qué dulzura, Dios mío! ¡Qué profunda es la fiebre que he guardado no sé hasta cuál estrella, acertijo o maldición! Yo podría decirte, mi fiel, que soy un manojo de hojarasca. Que el invierno está latiéndome en las venas. ¡Pero no! Podría decirte una flor, una lágrima aunque me cueste la vida. Jurar que he pecado contra la luz y el calor. Que he devorado minutos en vigilia celestial. Horas. Siglos… ¡Pero eso tampoco! Que he escrito con mi boca sobre las líneas de tu cuerpo cuánto te amo, aunque el tiempo no fue suficiente ni mi corazón. Había más. Hay más. Podría eternamente abrazar tu perfume de ángel dulce, afrodisíaco, inocente… No voy a decir que te amo. No ahora cuando Mambrú regresa al mundo y en los verdes paisajes dejó sus mieles en un beso escondido. Me falta Venecia en tus ojos y es tu aliento quemándome sin ti en la Plaza de San Marcos… Hoguera para mi rabia… Oh, fiel, desliza mis pañuelos por tu rostro. Encubre las perlas que han saltado más de una vez bañando el aire de mi ausencia… Un minuto de silencio… No consigo respirar sin tu oxígeno. Llega tu alba a mi noche. Aquí veintitrés y treinta y un calor mortal… Látigo para el encantamiento... Ahora mando un beso a la deriva. Quede claro que cualquier semejanza puede ser Dios… En mi pecho se enredan los bosques y eres tú floreciendo en las palomas.

MDenis©1996locasestaciones


 
                                                    Imagen tomada de la red

2 comentarios:

  1. Se me da muy bie logrado, amiga."Cuando Mambrú regresa al mundo...qué bien!

    Beso

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  2. Gracias, amigo. Este texto fue escrito en Cuba...

    Abrazos!

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