jueves, 7 de diciembre de 2017

De: AL FILO DE LA FE (46) Ed. CASA EOLO, 2011

XIX             

has resucitado para salvarnos 
-al menos eso dicen-
y yo resucito en ti
cada día
de cristales rotos 
cuando quiero alejar el anticristo del espejo. 
nadie puede impedir que vuelva a ser la mujer 
que usa máscaras para evitar el castigo. 
no te acepto 
con la cabeza tumbada sobre el hombro
-es como negarte.-
los romanos 
                        o sea 
los hombres en cualquier dimensión 
nos persiguen. 
son los sabuesos de horrendas tiranías 
que blasfeman a dios 
durante el santo oficio de decapitarnos. 
no seré mártir 
de un ego tartamudo
                              -el mío-
desprendido entre luciérnagas 
que arremeten contra el cielo de mis manos. 
alguien comienza a fornicar
en nombre de su espada              
cuando rezo un himno semejante al de mi pueblo. 
no metas tu perfume de ángel en mi llanto 
¡mi llanto-océano invisible de mortal! 
se acercan tiempos de conquista 
o tiempos de jugarnos el recuerdo 
entre pétalos dormidos. 
cuando ya nada quede 
-ni siquiera la sombra de la ausencia-
tú y yo seguiremos aquí 
con los brazos extendidos a la luz.

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