VII
jerusalén:
-sorteo que se aplica con la espada-
maldice la suma de asteroides
que intentan cortarle la cabeza.
somos adversarios de la fe
cuando nos mueve el hilo de la codicia.
si fui guerrero
aposté a la encomienda del mercader
y quise mi trozo de pecado
entre pompas lujuriosas.
no bastó la buena estrella
ni siquiera
haber tomado la cruz
y la cárcel
o que la disentería me tragara
y vomitase al pie de las tropas.
no fueron suficientes
los ejércitos de acero
ni las excomuniones masivas de templarios
o cualquier disyuntiva en reposo.
¡DIOS LO QUISO!
soy el perdón obsceno de la existencia.
desarmo mi derrota como cualquier mortal
que planifica la próxima estocada.
jerusalén:
-sorteo que se aplica con la espada-
maldice la suma de asteroides
que intentan cortarle la cabeza.
somos adversarios de la fe
cuando nos mueve el hilo de la codicia.
si fui guerrero
aposté a la encomienda del mercader
y quise mi trozo de pecado
entre pompas lujuriosas.
no bastó la buena estrella
ni siquiera
haber tomado la cruz
y la cárcel
o que la disentería me tragara
y vomitase al pie de las tropas.
no fueron suficientes
los ejércitos de acero
ni las excomuniones masivas de templarios
o cualquier disyuntiva en reposo.
¡DIOS LO QUISO!
soy el perdón obsceno de la existencia.
desarmo mi derrota como cualquier mortal
que planifica la próxima estocada.

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